POST 2 (9))

EN LA HAMACA CON EL BOOGIE MAN

 

Los seres humanos
tendemos a la pendularidad
atemorizada.

 

Como habitamos en una realidad en la que el miedo es un factor que diseña lo que sentimos, le otorgamos a ese miedo el poder de hacernos correr de una punta a la otra de las situaciones, las percepciones, las emociones y las decisiones. Sin detenerlos a observar que en el punto medio de ese recorrido es justamente dónde el miedo tiene el menor alcance, y que es nuestra anticipación, la ilusión de control y la falta desconfianza en nuestro poder, el alimento transforma al miedo de sirviente a Amo.

Con el paso de nuestra evolución, y nuestra diversificación cultural, hemos lidiado con el miedo de diferentes maneras: Culpamos al otro y gestamos guerras para exterminarlo, culpamos a un poder superior y gestamos religiones para aplacarlo, nos culpamos a nosotros mismos y/o al entorno y rediseñamos nuestro cerebro a modelos neuróticos, maníacos o depresivos. O buscamos ignorarlo y creamos las diferentes corrientes egocentristas y/o exitistas.

La llamada “Nueva Era” en verdad no tiene mucho de nuevo en ese sentido. En tanto vivida por un hombre en vías lentas de evolución, es inevitable esta NUEVA ERA este plagada de la incompletud que nos envuelve como raza.

Así que cambian los aspectos, “la anécdota” pero el hecho permanece. Nos movemos pendularmente por el único carril que reconocemos. DE MIEDO A CONTRAMIEDO”

Buscamos gurús para que nos lo disipen, Descubrimos “Secretos” para crear un paraíso en el que no tenga cabida, abandonamos nuestro ego 

(NOTA: apuntemos bien donde lo hemos dejado, que tarde o temprano tendremos que pasar a recogerlo) 

Y creamos un mundo de afirmaciones/conjuro tanto de tipo metafísico como pseudo-científico.

 

 

SIEMPRE HUYENDO, SIEMPRE «EN CONTRA».
Que es lo mismo que decir
SIEMPRE CON ÉL
COMO PROTAGONISTA PRINCIPAL

DE NUESTRO DESTINO.

 

Incluso creemos que nuestros crecimientos espirituales y nuestras expansiones de conciencia tiene como objetivo desaparecerlo. Que cultivar  la conciencia presente (esa que termina con el aprendizaje por el dolor) tiene ese fin, que el desapego tiene ese fin, que la co-creción tiene ese fin. Sin entender que EL FIN NUNCA es LO VALIOSO , sin importan cuánto de importante sea para nosotros.

Lo que crea valor es el recorrido, el experienciar desde distintos ángulos, el re-conocernos. Y justamente, para hacer posible este experienciar, es que ciertos aspectos (mal calificados como “negativos”)  de la matriz de nuestra existencia, están creados para transitarlos y no para ser “eludidos”

El miedo es parte constitutiva y sustancial
de la matriz en esta dimensión,
y de nuestra biología.
Como el dolor, como la incertidumbre.

Es un sirviente fiel que cumple con su misión de mantenernos atentos, de evaluar opciones, de exponernos a la experiencia de nuestra vulnerabilidad y el reconocimiento de nuestro poder.

Si aceptamos que somos la experiencia de Dios sobre si mismo, es fácil convenir que en última instancia no somos más que bits “artificiales” de la inteligencia divina y eso mismo, paradójicamente, es lo que nos hace genuinas divinidades inmanentes. Partes inseparables de una matriz holográfica que se extiende de infinito a infinito.
Y al comprender esto, comprendemos que el miedo es tan divino, tan perfecto como nosotros mismos, y por tanto tiene nuestra misma capacidad de volverse sirviente o comandante en tanto aquel a quien acompaña lo permita.

Se trata de aprender a escuchar su susurro
antes de que nuestra evitación
le dé el poder de volverse nuestra voz regente.

De comprender su invitación y no de seguir sus mandatos. Y sólo de ese modo, cuando lo miramos amorosa pero determinadamente a los ojos, el miedo se inclina con ademán feliz y se retira, no a “acecharnos desde la sombras”, sino a seguir atentos para intervenir cuando nuestra conciencia presente se debilite.

EN RESUME,
NO TE ASUSTES…

NO ES MÁS QUE MIEDO

Para recibir más información sobre este tema u otro de los temas del sitio podés usar el link a mi página de contacto o los datos de contacto que figuran a la derecha en el pie de página

Usted tiene el permiso de republicar este artículo o cualquiera de sus partes sin modificaciones, en tanto incluya un vínculo de retorno a esta página, gracias a una licencia de Creative Commons . Namasté.

Tags: No tags

Añadir un comentario

Tu correo electrónico no será publicado. Los campos requeridos están marcados