AROMATERAPIA 1 (8)

LOS TRANSTORNOS DE OLFACIÓN II: HIPOSOMIA, FANTOSOMIA y OSMOFOBIA

ANOSMIA SGM

HIPOSOMIA

Como ya hemos visto antes, llamamos HIPOSOMIA a la disminución de la capacidad de olfación.

De hecho no ser capaz de oler bien podría ser un indicativo de las primeras etapas de la enfermedad de Alzheimer. Al fin y al cabo, esta condición afecta el cerebro y empieza a matar a las neuronas.

En primera lugar destruye aquellas células cruciales para el sentido del olfato, lo que podría anunciar la enfermedad.

Los altos niveles de amiloides, una proteína que se encuentra en el cerebro, indican cuando una persona padece de alzhéimer. Por eso, debes estar pendiente cuando tu olfato está afectado y no es debido a un resfriado o alergia.

Del mismo modo  los primeros síntomas del párkinson son la pérdida del olfato y la incapacidad para reconocer olores particulares. Esta disminución de la capacidad olfativa, ya sea en parte o totalmente, son el resultado de los procesos químicos cerebrales.

El principal culpable es la disminución de las células productoras de dopamina. La dopamina es la sustancia química que producen las células nerviosas que lleva la comunicación con el resto del cerebro, específicamente el área que controla el movimiento.

Si bien aún queda un largo camino por recorrer, esta prueba del olfato puede servir como una llamada de atención a las personas que tengan antecedentes familiares de párkinson.

Asimismo, es muy probable que tu sentido del olfato se vea disminuido por la presión arterial alta. Aunque pocas veces se habla de ello, la hipertensión afecta casi por igual al olfato y al gusto.

FANTOSOMIA:

Contrariamente a lo que se podría suponer también podemos «oler» fantasmas, este tipo de alucinaciones olfativas se denominan FANTOSOMIA.

Algunas personas pueden experimentar breves alucinaciones olfativas en las que perciben aromas fuertes y por lo general desagradables, al momento previo de  padecer un accidente cerebrovascular o un ataque al corazón.

Es recomendable estar alerta si percibimos estos olores, ya que el sentido del olfato podría salvarte la vida si acudes rápidamente al médico.

El sentido del olfato también se relaciona con las migrañas. Percibir olores inexistentes, generalmente desagradables, como a quemado o descompuesto, también suele ser un síntoma que antecede a la migraña.

Al menos un tercio de las personas que sufren dolores de cabeza experimentan un aumento en su sensibilidad a los olores durante un ataque de migraña.

OSMOFOBIA:

La intolerancia a los olores u OSMOFOBIA y se caracteriza porque los pacientes son capaces de detectar olores a gran distancia.

Además, el olor en sí mismo es un desencadenante de las migrañas, lo que convierte a los aromas en el segundo factor que con más frecuencia causa dolores de cabeza.

Los olores que se relacionan más frecuentemente como causantes de migraña son lo de:

  • Perfume
  • El humo de los cigarrillos
  • El aroma de los productos de limpieza

Como vemos, estar atentos al modo en que nos relacionamos con nuestra capacidad olfativa puede ayudarnos en la supervisión de nuestra salud tanto en momentos de emergencia como la largo plazo.

Enterate de las posibilidades que te ofrece el curso en 3 Niveles de:

Una herramienta que te capacita para ser un genuino
Consultor Aromaterapéutico, estudiando cuando quieras, como quieras.

Incluye probadas Fórmulas Magistrales.

Tags: No tags

Añadir un comentario

Tu correo electrónico no será publicado. Los campos requeridos están marcados