CARAS LONOUT (74)

LOS 7 PILARES DE LA AUTOESTIMA

No siempre

nuestra crianza o nuestro entorno

nos permitió desarrollar una autoestima saludable,

muchas veces, además,

nacimos con características que hacen que, al momento de mirarnos,

nos concentremos más en aquello que definimos como negativo.

Si, sabemos que es imposible ser genuinamente felices sin tener

una relación de respeto y amor por nosotros mismos,

pero ¿Cómo aprender a agradarnos?

RECONOCER LA SUBJETIVIDAD

Es importante reconocer que este autodesprecio es el resultado de una interpretación. Sea aprendida o creada por nosotros.

Aun cuando en sus inicios se basa en un hecho, una malformación, una dificultad, un «defecto», en todo autodesprecio subyace una idea subjetiva de lo que es correcto o válido o bueno a lo que creemos que no nos ajustamos. Es decir, el modo en que calificamos ese hecho.

Una excelente manera de detectar eso es tomando conciencia de que frente a las mismas circunstancias diferentes personas reaccionan de diferentes maneras, esto es lo que evidencia la subjetividad.

Frente a un abismo ningún ser humano puede volar por sus propios medios…esto es un hecho

Es innegable, e incuestionable.

Sin embargo, quién SER frente a ese hecho definirá que algunos sentirán que es una oportunidad para encontrar el modo de llegar al otro lado y otros consideraran que es imposible. Eso es subjetividad.

 Lo Importante:

TODA SUBJETIVIDAD

ES MODIFICABLE

 

 

NO COMPARAR

Ahora que sabemos que nuestra falta de Amor hacia nosotros mismos es una subjetividad es importante comprender que es imprescindible evitar compararse.

Como nuestra mente está «Programada» para ver la peor versión de nosotros mismos al compararnos nunca va a elegir compararnos con los ejemplos que nos pongan en valor sino, justamente, con aquellos que nos deprecien.

«Yo podría ser como fulano que lo hacer mejor que yo» es tan cierto como «Yo podría ser como Zutano que es peor que yo» Es decir son dos mentiras (No se puede comprobar si tenemos lo que hace falta para ninguna de las dos), que se basan en juicios de valor (mejor, Peor) que sólo pueden demostrarse por comparación (¿Mejor que quién, Peor que quién?) donde el estándar somos nosotros y por lo tanto no hay manera de salir ganadores de la comparación.

Está demostrado que el impacto negativo de las redes sociales, por ejemplo, en la autoestima de los individuos es peor en los adolescentes, y en aquellas personas que previamente ya tiene una pobre valoración de si mismos.

NO TODAS LAS CIRCUNSTANCIAS SON IGUALES

NO TODAS LAS CAPACIDADES SON IGUALES

NO TODOS ESTAMOS DISPUESTOS A PAGAR LOS MISMOS PRECIOS

SER ESPECÍFICOS

Tendemos a la generalización.

Esto significa que somos proclives a pensar que no hay NADA que apreciemos de nosotros mismo, sin embargo, esto es mentira en el 100% de los casos. De hecho, las investigaciones demuestran que lo que no nos gusta de nosotros mismos en general es una fracción mínima de todo lo que sí nos gusta.
Entonces porque solemos desconocer las partes valorables de nuestro ser? Por qué se nos hace tan fácil
«Des-Preciarnos»
Esto se debe a la desproporción de atención que le brindamos en algún o algunos aspectos
«Negativo» y dejamos que ese desagrado sea lo único visible nosotros convirtiéndolo en nuestro «TODO»

De hecho, cuando no nos gustamos a nosotros mismos, las características valorables y todo lo que resulte de ellas son minimizadas, olvidadas o atribuidas a la casualidad.

Es importante que sepamos

que parte de nosotros mismos es

la que REALMENTE no nos gusta,

para evaluar qué podemos hacer al respecto,

tanto sea para cambiarlo,

aceptarlo, valorarlo,

o dejarlo ir.

IR A LA FUENTE

No me refiero exclusivamente a reconocer el momento histórico, muchas veces no es claro o no está disponible en nuestra memoria. De hecho, los pensamientos de autodesprecio se desprenden del o os hechos que lo provocaron en primer lugar adquiriendo vida e impulso propios.

Mucho más relevante que el suceso en si mismo es la idea que se quedó impresa en nuestra conciencia y frente a la que nos sentimos impotentes.

Tal vez un maestro menospreciaba nuestras tareas, pero en vez de odiarlo nos formamos la idea de que sin importar lo que hiciésemos seguro iba a estar mal y por eso no valía la pena intentarlo, ahí nació, ejemplo, la creencia de «NO SIRVO PARA HACER NADA QUE SE ME CONFÍE»

ESA es nuestro «cuento», y esa idea, se convierte en una narrativa se aleja cada vez más de los hechos y se filtra en cada territorio de nuestra vida validándose a sí misma.

«Somos cuentos contando cuentos» decía Pessoa. Entonces es importante encontrar la historia, la narrativa que nos convenció de despreciarnos porque como toda historia el final no depende de sí misma sino del narrador…

Nosotros

tenemos el PODER

de cambiarla

a nuestro gusto.

SER DIGNOS

En la cultura occidental las fuentes de autoestima están muy volcadas a la posesión de cualidades agradables escasas y a los resultados. Ambas fuentes son inestables, tener un cuerpo hermoso es cierto hasta que alguien tiene otro mejor, o nuestro este cambia por una enfermedad, un cambio de vida o simplemente el paso de los años.

Ganar mucho dinero, tener hijos perfectos, ser un amigo ejemplar, todos son cimientos frágiles frente al cambio lo que hace que nuestra autoestima lo sea. Así nuestra autovaloración nunca se basa en el Amor por nuestro Ser sino en nuestra demostración en el Hacer y el Tener.

Lo curioso es que nuestros actos y nuestros resultados están estrechamente ligados a nuestro SER y ahí se produce un circulo vicioso, si sólo valemos por lo que hacemos o tenemos y sólo podemos hacer y tener de acuerdo a quienes somos no es posible crear autoestima.

Para romper ese circulo necesitamos volvernos dignos de AMOR, y para ellos primero debemos reconocernos como dignos de RESPETO.

Los dos pasos anteriores contribuyen grandemente a ello, pero no son suficientes, necesitamos comprender que no es necesario demostrar que merecemos existir, sino que, por el contrario, es nuestra existencia lo que nos hace merecedores de todas las posibilidades que busquemos realizar.

Entonces debemos declarar quiénes queremos SER y qué vida queremos vivir, y comprometernos a trabajar para ello.

 

Así no damos nuestra palabra de ir por ello y al cumplirla no sólo nos convertimos en personas de palabra, sino que establecemos una coherencia de pensamientos, emoción y acción que nos hace íntegros

Y esa integridad alimenta el autorrespeto imprescindible para poder Amarnos.

MAITRI

Maitri es una palabra sánscrita (Origen de la palabra «Maitreya» y de la «Mitra» sacerdotal), que no tiene una traducción directa pero que podría traducirse como «ASENTIR INCONDICIONALMENTE A QUIEN SE ESTA SIENDO». Y es el paso imprescindible de toda autoestima.

No importa cuánto te empecines en despreciarte, en toda circunstancia, bajo todo concepto nosotros somos hoy y para siempre nuestra mejor oportunidad y nuestro único recurso global.

Esto significa que toda posibilidad de convertirnos en la versión de notros mismos que quisiéramos ser nace a partir de quienes estamos siendo ahora, nada más, y nada menos.

Somos el roble que descansa en el corazón de la semilla, aplastarla, maldecirla, destruirla inmediatamente destruye al roble. Despreciarnos es despreciar cualquier oportunidad y eso es en sí mismo una elección, una elección que declara que es mentira que queremos ser robles.

Y esa mentira atenta contra nuestra integridad porque nos encierra en una contradicción.

Es equivalente a matar al bombero que nos viene a salvar del incendio sólo porque si no hubiese fuego no lo necesitaríamos.

Es equivalente a matar al bombero que nos viene a salvar del incendio sólo porque de no haber fuego no lo necesitaríamos.

CONTRIBUIR

Cuando pensamos en la gente que admiramos, muy pocas veces la razón de esa admiración se basa en el color de sus ojos, o su sonrisa. Algunas veces, sí, se basa en sus logros, pero las personas que más admiración despiertan son aquellas que habiéndose construido o reconstruido son, además, capaces de contribuir a la construcción reconstrucción en el mundo.

Sea asistiendo, enseñando, acompañando, apoyando, participando… Cuando contribuimos, creamos espejos REALES, VALIOSOS donde poder mirarnos con respeto y construir GENUINO Amor Propio.

 

Los pilares no tienen un orden excluyente, a veces varias cosas confluyen en un mismo momento o se mezclan, pero sin estos ingredientes no es posible conseguirlo.

“La imaginación

es la mitad de la enfermedad;

 la tranquilidad

es la mitad del remedio;

y la paciencia 

es el comienzo de la cura”


(Ibn Sina, 980-1037, médico y filósofo persa).
Si están en la búsqueda de reconocer, diseñar o reconectar con tu misión no dudes en ponerte en contacto.
Mis años de experiencia como mentora estarán a tu servicio

Para recibir más información sobre este tema u otro de los temas del sitio podés usar el link a mi página de contacto o los datos de contacto que figuran a la derecha en el pie de página

Usted tiene el permiso de republicar este artículo o cualquiera de sus partes sin modificaciones, en tanto incluya un vínculo de retorno a esta página, gracias a una licencia de Creative Commons . Namasté.

Comments are closed.