argan

ACEITE DE ARGAN (El Oro Líquido)

El Argán o Arganero (Argania Spinosa) es un árbol de la familia de los Sapotáceos que crece solamente en la parte suroeste de Marruecos. Es un vestigio de cuando el clima era cálido y templado.

La etimología de «argán» podría ser «serg» que significa «hacer leña» en la tribu de Ait Bouzemmour, que derivó en «erg» y luego «ergen», con el sentido de «hueso de madera»; «Ergen» habría evolucionado en «argan», con el significado de árbol de madera pesada o árbol de madera de hierro.

Otros autores hacen derivar esta palabra del bereber «arjan», a su vez del árabe «rajnah», con el sentido de «quedar encerrado en un lugar determinado». Como suele ocurrir con términos populares, las etimologías pueden tener varias interpretaciones.

Cuando los frutos están secos, se retira la pulpa para extraer la almendra, descascarillarla con medios manuales y conseguir sus semillas. Una parte de éstas se tuestan, se muelen y se prensan para conseguir el aceite de argán alimentario. Esta torrefacción le confiere al aceite una fragancia característica a avellana y un color dorado ambarino.

Para elaborar el aceite cosmético, no se tuestan las semillas y se prensan en frío para conservar todas sus propiedades intactas.

De ahí que el aceite de argán cosmético tenga un color más delicado y su olor sea tan sutil. Una hectárea de bosque de arganes suministra 800 kilos de almendras maduras; tras el secado, proporcionarán unos 40 kilos de semillas que permitirán extraer 18 litros de aceite. A diferencias de otros aceites, el aceite de argán, debido a su contenido en vitamina E, antioxidante natural, se conserva bastante mejor que otros.

Interés cosmético del argán

El aceite de argán puro es una verdadera joya para el cuidado de la cara, del pelo, de las uñas y del cuerpo. Es un aceite único, cuya eficacia, avalada por siglos de tradición, está siendo en la actualidad corroborada por la investigación científica.

El aceite de argán está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales, AGE: ácido oleico (45%), ácido linoleico o vitamina F (35 %), ácido alfa-linolénico (15 %), ácido gamma-linolénico (3 %), ácido araquidónico (1%); contiene grandes cantidades de tocoferoles o vitamina E (unos 700 mg/kg), casi tres veces más que el aceite de oliva por ejemplo, c arotenoides de los que un 50% son betacarotenos, precursores de la vitamina A, fitoesteroles (D-7steroles) -que raramente se encuentran en los aceites vegetales- y esqualeno.

En la actualidad la presencia de estos esteroles en el aceite de argán ha suscitado el interés de médicos e investigadores, en particular, el escotenol (48%) el espinasterol (44%). No se conoce, de momento, ningún otro aceite vegetal que presente tal concentración de esteroles distintos.

Por otra parte, el aceite de argán es rico en esqualeno (320 mg/litro), cuya concentración suele ser débil en el reino vegetal. Los ácidos grasos insaturados esenciales, es decir aquellos que el organismo no puede sintetizar por sí solo y deben obtenerse de un aporte externo (dieta o cosméticos), son nutrientes vitales que están involucrados en procesos fisiológicos y bioquímicos relacionados con la regeneración de tejidos. Desarrollan, pues, un papel importante para atenuar las cicatrices, las arrugas y aportar a la piel tersura y suavidad.

Tiene un tenor de tocoferoles, como se ha dicho, mucho más elevado que el aceite de oliva (aceite de argán 620 mg/litro, aceite de oliva 320 mg/litro El gamma-tocoferol es un antioxidante mucho más eficaz que el alfa-tocoferol. Esto explica sus buenos resultados en la lucha contra la oxidación y los radicales libres, causa directa de la falta de elasticidad de la piel y la consiguiente aparición de arrugas, estrías….

Por otra parte, al oxigenar la piel, el aceite de argán favorece la restauración de la capa hidrolipídica y de las células cutáneas cuyo tenor en nutrientes incrementa considerablemente. Los beneficios son elasticidad, suavidad y luminosidad de la piel.

En el cuidado del cabello hace milagros. Detiene la caída, refuerza las raíces, hidrata y acelera el crecimiento.

En cuidado antiedad, el aceite de argán suaviza la piel, la hidrata y la protege de la sequedad. El aceite de argán contrariamente al aceite de rosa mosqueta, por ejemplo, NO ES COMEDOGÉNICO, es decir que no obstruye los poros. Resulta recomendable por lo tanto incluso para las personas que tienen piel gras y/o acné con resultados muy favorables en la recuperación de marcas o cicatrices residuales de dicha patología, aunque en un primer tiempo y por pura lógica, uno se muestre reacio o dude de la conveniencia de aplicar un aceite en una piel de por sí grasa.

Se recomienda su uso en quemaduras solares e irritaciones cutáneas; el aceite aliviará la sensación de ardor, picor, quemazón y tirantez.

Por si todas esta aplicaciones fueran pocas, también se usa para uñas quebradizas o abiertas en capas. Las fortalece y protege de las agresiones externas. En tratamiento capilar, le dará brillo y resistencia al cabello seco, apagado y quebradizo. Eso se debe a su contenido en lupeol, que favorece la generación de queratinocitos, células que producen la queratina, principal componente de epidermis, uñas y cabello.

Resumiendo:

 Efectos y recomendaciones de uso

  • Anti-aging, efecto regenerativo de la piel
  • Antiséptico
  • Fungicida
  • Quemaduras de sol
  • Enfermedades dermatológicas como neurodermitis y psoriasis
  • Suaviza, hidrata y aporta brillo a la piel
  • Estimula la oxigenación de la piel y aporta elasticidad
  • Protege la piel de las agresiones externas
  • Restaura la capa hidrolipídica cutánea y aumenta el contenido de las células
  • Reestructura y endurece las uñas
  • Fortalece el cabello, le confiere brillo, evita la friz y promueve el crecimiento.

¿Cómo elegir un buen aceite de argán cosmético?

La elección de un aceite de argán es sencilla. Basta con seguir 3 criterios básicos, que nos evitarán algún disgusto que otro: el olor, el color y la capacidad de penetración.

El olor:
Un buen aceite de argán cosmético carece de olor extraño o desagradable; no huele, ni a tostado ni a cabra. Como comentábamos anteriormente, es señal de que ha sido prensado en frío de semillas no tostadas. Sólo se percibe olor sutil que es el del fruto del argán

El color:
El aceite de argán se caracteriza por un color natural dorado parecido al del aceite de damasco.

Capacidad de penetración:
El aceite de argán se caracteriza por su capacidad de hidratación profunda. Contrariamente a otros aceites, no engrasa la piel. Una simple aplicación y un suave masaje circular consiguen su total penetración al cabo de un par de minutos.

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