UNA DIETA SALUDABLE
Dicen los que saben que «uno es lo que come».
Los desordenes alimentarios (tan en boga en estos últimos años), generan problemas de extrema gravedad: desde la muerte por obesidad, hasta la muerte por inanición en la anorexia; pasando por todo el abanico de padecimientos tanto físicos como psicológicos. Hacemos dieta, llamados públicos a la conciencia para parar la ola de adolescentes anoréxicas, en fin en mayor o menor medida nos escandalizamos y nos comprometemos porque «el cuerpo es el templo del alma» y debe ser tratado como tal.
Ah! Y a propósito… al alma como hay que tratarla?
Ella también es aquello de lo que la alimentamos (al igual que nuestras mentes y nuestras psiques).
Quienes han charlado un par de veces conmigo saben que suelo catalogar al Caos como La Fuente de Juvencia envenenada. Cuando somos adolescentes vivimos en un estado permanente de caos, energías moviéndose dentro y fuera nuestro, descubrimientos, preguntas con y sin respuestas, cambios repentinos, todo crea un ambiente caótico que si bien es estresante (adolescencia viene de «adolescere» -padecer, sufrir- aunque los que somos padres de uno o más de ellos suponemos que la verdadera «adolescencia» es la nuestra, pero esto ya es harina de otro costal), es al mismo tiempo natural. Es decir estamos psíquica, física y álmicamente preparados para este período.
Pasado este tiempo, muchos de nosotros se queda instalado en el supuesto de que si la juventud es caos, el caos es juventud.
Secreta, inconscientemente, evaluamos a la diversión, el estrés, los riesgos, la desorientación, el desasosiego como signos de juventud eterna y los prolongamos hasta muy entrada nuestra edad adulta. No queremos entregarlos, no queremos «aburrirnos», queremos sentirnos jóvenes irracional y caprichosamente, y del modo más tóxico y más paradójico, porque pasada la adolescencia, no hay nada que nos envejezca más que este estado caótico.
Nos mina física, emocional y espiritualmente, nuestra alma pasa por continuos estadios alternados de desnutrición (por estar desatendida e ignorada) y obesidad (sobreexpuesta a la frustración, la culpa, el autocastigo, la angustia y la desesperación).
Es entonces cuando el alma, abrumada por cargas que no le pertenecen, ve entorpecido (cuando no cegado) su transitar hacia la Luz. Porque, mientras este encarnada, queda a merced de la ley del libre albedrío, que es la responsabilidad suprema de nosotros hacia nosotros mismos. Aquí, solo nosotros decidimos como alimentamos nuestra alma y por ende como queremos que SEA.
Hace poco, después de una lectura con una canalización especialmente intensa una mujer me interpeló airada (sí, porque siempre es más fácil discutir con el mensajero!!!)
-Pero vos no entendés que yo quiero … eso … y no lo puedo evitar por más que me haga m….!!!!!-
Lair Ribeiro suele citar en sus libros que
«SI SIEMPRE HACEMOS LO QUE SIEMPRE HICIMOS,
SIEMPRE OBTENDREMOS LO QUE SIEMPRE OBTUVIMOS»
Si queremos seguir haciendo algo a pesar de que nos destruye, la realidad es que lo que REALMENTE queremos no es ese «ALGO»… es la destrucción. Lo que en verdad estamos tratando de lograr es llenarnos de sombras y desorientación que nos permitan quedarnos en los lugares conocidos porque son los únicos que tienen garantía.
Garantía de que siempre serán igual, de que siempre estarán ahí, de que nuestra posición no va a cambiar en ellos, garantía de que no corremos ningún riesgo de evolucionar y por lo tanto de tener que explorar nuevos territorios de Luz. Sobre todo, garantía de que no perderemos la capa de «víctima de las circunstancias» o nuestro consuelo de «destino común de dolor y sacrificio».
En definitiva: garantías de estar estancados en el mismo lugar: Inmundo, pero Seguro.
En broma, pero con esperanzas serias alimentadas con su fiaca, una amiga me preguntó una vez si no había -«un mantra para lava bien la ropa-«…
NO, NO HAY.
NO HABÍA ENTONCES COMO NO HAY AHORA.
Solo los adictos lloran suplicando estar mejor y luego le dan la espalda a todo y cruzados de brazos siguen haciendo lo que siempre hicieron.
Así, de algún modo u otro, nosotros somos adictos a nuestra «seguridad», por malsana que esta sea.
Encarnamos para experimentar y aprender de nuestra experimentación, como dice el Señor Azatrón
«ENCARNAR ES DAR TESTIMONIO DE QUE LA OBRA ES PERFECTA PORQUE ES PERFECTIBLE»
Aprender de nuestra experimentación es comprender que, en esta dimensión, nuestra determinación y nuestro compromiso con el Plan deben manifestarse en acciones.
Aquellas cosas que estimulan nuestras falsas seguridades y nuestras sombras siempre estuvieron ahí, y siempre seguirán estando porque esta es la dimensión de la dualidad. El desafío consiste en ser capaces de elegir las bandejas de alimentos álmicos orgánicos y naturales, descartando la comida chatarra del alma.
Esta es la única demostración de que REALMENTE queremos estar mejor, la verdadera señal de nuestro libre albedrío de que estamos listos para recibir todas las bendiciones de Luz y de Cambio que nos están reservadas.
A su vez, un alma bien nutrida fortalecerá nuestra voluntad de seguir nutriéndola, convirtiendo nuestro anterior círculo vicioso en un círculo virtuoso.
Después de todo, si nos ocupamos tanto de nuestros cuerpos como templos del alma, porque no empezamos a ocuparnos de nuestras almas como Seres Supremos de nuestros templos.
INICIEMOS UNA NUEVA CAMPAÑA CONTRA LA ANOREXIA Y LA OBESIDAD ÁLMICA PORQUE ALLÁ CUANDO NUESTROS BELLOS CUERPOS SEAN POLVO, NUESTRAS ALMAS VIVIRÁN POR SIEMPRE.
Que la Providencia Divina ponga ante nosotros los mejores manjares y la Voluntad Divina que habita en nosotros sepa como aprovecharlos.
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Namasté.
«CÓMO GANAR AMIGOS E INFLUIR SOBRE LAS PERSONAS»
Para los que ya tenemos un par de años en el tintero, este título puede resultarles familiar.
De hecho es el título de uno de los libros más populares de Dale Cardnige, (algo así como el primer Sales Coach).
En términos generales el libro aborda las dinámicas utilizables con el objeto de ”Convencer» (Vencer Con) para ganar la voluntad del otro en nuestro propio beneficio.
No tengo intención de polemizar sobre el contenido del libro mucho menos extrayéndolo de su contexto temporal, social y económico, solo resalto el hecho de que su razón se ser, se basa en la creencia antigua y generalizada de que de hecho podemos influir sobre los otros…
Ah sí…?!
Nos gusta la idea: fantasear con que, por nuestra única voluntad, podemos cambiar la vida de alguien. Saborear la certeza escondida de que podemos ser su gurú, su modelo, incluso su mecenas espiritual; o por el contrario, jugar en las sombras con ideas obscenas de que somos capaces de imponer al otro nuestra voluntad y convertirlo en nuestro dependiente, o nuestro sometido; cuando no directamente en nuestro esclavo.
Del mismo modo nos deleita la idea de que somos víctimas de la influencia perjudicial o benéfica de un otro sagrado o maldito (muchas veces alternativamente) que ha quebrantado nuestra voluntad dejándonos indefensos, pero sobre todo irresponsables.
Queremos ser aceptados, así que para lograrlo, somos capaces de diluirnos en una serie de ritos camaleónicos en los que nos convertimos en aquello que el otro defina, con un fin doblemente siniestro: obligarlo a que nos quiera más allá de su voluntad y hacerlo único responsable de nuestra dilución. Queremos inspirar respeto, admiración, reconocimiento (y un poco de veneración no vendría mal siempre que fuese moderada y discreta, y quedase en claro que nosotros no somos responsables).
Adoramos al par mágico «TENÉS RAZÓN» casi tanto como veneramos al trío «SOS LO MÁS» y al quinteto «ME CONVERTÍS EN UNA MEJOR PERSONA» y eso por no mencionar al unitario «GRACIAS» (Especialmente si viene subtitulado: «no sé que hubiera hecho sin vos», «me salvaste», «sos maravilloso» etc. , etc.) Los usamos como moneda de corrupción mucho más seguido que como expresión sensible de nuestra naturaleza.
Y además exigimos que se usen hacia nosotros con recogida humildad rallana en la humillación, como un reconocimiento a que el otro sin nosotros no es suficiente, ni aceptable, y a veces ni siquiera posible.
Te lo digo y vos respondés positivamente a mí, me lo decís, y yo te respondo de igual modo. Los acopiamos, los intercambiamos, los inventariamos, los revivimos y por supuesto… NOS LOS CREEMOS, en un intercambio inflacionario que insulfla en nuestro ego un gas pestilente que más tarde o más temprano se escapará en forma de reproche, de reclamo, de humillación, de desvalorización:
«VOS SIN MÍ NO SOS NADA!!»
«SI NO TE AYUDO YO VOS NO PODÉS»
«HASTA QUE ME CONOCISTE VOS NO SABÍAS VIVIR»
«CONMIGO APRENDISTE A…. «(y la lista va desde usar el pasamanos hasta contruir una represa)
«YO TE VOY A SACAR BUEN@»
Como si el otro no participara con su consentimiento, su voluntad de aprender, de aceptar, de rediseñarse, como si el otro fuera apenas una voluntad deslumbrada por nosotros.
Siii!!, porque nada como la fantasía de nuestra aura magnificente reflejada en las pupilas de un otro influido, casi hipnotizado por nuestra grandeza, nuestra inteligencia, nuestro encanto, o lo que sea: es que somos tan grandes, tan bellos, tan perfectos… tan vacíos y tan esclavos.
Tanto que somos incapaces de ver que con esas fantasías nos situamos en la otra punta de la misma trampa en la que sucumbimos cuando nos dejamos criticar y juzgar impunemente.
Podrá cambiar el glamour, pero la dinámica es la misma: EXISTIMOS EN EL ESTADO DE ÁNIMO DEL OTRO Y PRETENDEMOS QUE EL OTRO EXISTA EN NUESTRO ESTADO DE ÁNIMO.
Entre mesiánicos y mefistofélicos nos perdemos de la única verdad… que nuestros radares se detectan cuando estamos listos para encontrarnos y compartir unos metros de mutua experimentación, y no cuando hacemos o nos hacen una entrada triunfal y profética.
Estamos dónde somos convocados y nos convocamos al mismo tiempo, somos tan responsables de los resultados de esta posición como quien la comparte. Tomemos la decisión que tomemos al respecto SIEMPRE ES LA CORRECTA, y siempre es en beneficio mutuo.
Esto significa que podemos hacer cualquier cosa que se nos ocurra porque en realidad no existe y no somos responsable? Si, y ese razonamiento a su vez significaría que no importa cuánto nos hayamos «movido», no dejamos ni al vacío y ni a la esclavitud demasiado lejos.
Responsabilidad se refiere etimológicamente a la «habilidad de responder» y el derecho la define como a la «capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente».
En definitiva, el hecho de que en términos supralumínicos no sea real, no nos libra de tener que responder por las elecciones de nuestro libre albedrío, y para sacar de esto toda connotación kármica de culpas crímenes y castigos vamos a ponerlo en términos simples… deberemos responder los «¿Para qué?» de nuestras elecciones, y como se ajustan esas respuestas a la coherencia del plan divino nos dará la idea de que tan sabia ha sido nuestra elección, por ende nos da la posibilidad de ratificar o rectificar nuestro camino y nuestra línea de experimentación.
Si con un poco más de conciencia pudimos haber aprendido lo mismo sin sufrir o sin participar en el sufrimiento del otro, si con un poco más de compromiso con la Luz pudimos habernos corrido de una situación y evitar ser el coparticipe de energías mal calificadas… todo está ahí, en los «¿Para qué?», en la conciencia de nuestra Responsabilidad, como siempre, lo que importa son las preguntas.
Se acuerdan que en la primera reflexión decíamos:
NOSOTROS SOMOS LO ÚNICO QUE PODEMOS UBICAR, DILUCIDAR, COMPRENDER Y CAMBIAR. LOS DEMÁS SON EL ESPEJO QUE, EN NUESTRA INFINITA SABIDURÍA, CONVOCAMOS DELANTE NUESTRO PARA PODER VERNOS.
Ese es nuestro único poder real de influencia, no podemos, nunca pudimos y nunca podremos influir sobre el otro sin su consentimiento y la participación de su voluntad, entonces no podemos arrogarnos ese mérito porque si el otro lo consciente no es influencia, es lo que siempre ha sido: coparticipación.
Ahora, en términos de coparticipación, a lo que sí podemos aspirar es a una vida de Responsabilidad y Compromiso con la Luz; que será sintonizada por aquellos que estén listos para esta experimentación y a quienes tal vez, solo tal vez, y con la gracia de Dios, tengamos el honor de servir de humildes catalizadores, de instrumentos más o menos finos para conocerse y bendecirse a sí mismos.
Así cada sonrisa, cada «Gracias», cada «Te quiero» no será un elemento de corrupción sino simplemente el modo sensible en que la divinidad se manifiesta a través nuestro para crear valor en el mundo y no para someterlo.
VIVIR LA LUZ, CATALIZAR LA LUZ, MANIFESTAR LA LUZ…
A MI ME SUENA A UN PLAN MUCHO MEJOR.
¿VOS QUE PENSÁS?
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Namasté.
UNA ¿DIFÍCIL? DECISIÓN
Muchas veces nos hemos cuestionado (y lo que es peor hemos permitido ser cuestionados) por nuestras faltas de disciplina, nuestras faltas de voluntad, nuestras faltas de conducta, nuestras faltas….
Muchas veces hemos admirado caminos que luego hemos sido incapaces de seguir, por falta de dedicación, por falta de esfuerzo, por falta de determinación; por falta… y al poco tiempo nos hemos llenado de vergüenza, de frustración, de impotencia, de desesperanza, de desconcierto hasta sobrepasar incluso hasta nuestros propios límites emocionales, y colapasar.
SIEMPRE LA MISMA CONCLUSIÓN: PARECE QUE VIVIMOS DESEQUILIBRADAMENTE EN FALTA… Y EN SOBRA.
Cuando miro hacia mi historia, no puedo evitar darme cuenta que una gran parte de mi camino me la pasé renegando de Dios, he peleado con Dios encarnizadamente, violentamente, pasivamente, directamente, indirectamente, frustradamente, cansadamente, furiosamente…mente, mente, mente.
Me encarnicé en todas mis batallas, me herí en todos los frentes, me sentí abandonada en cada cruce, agonicé en cada ruta.
Y por fin me entregué… no con la convicción pacífica de la Iluminación;
LA DIMENSIÓN DE LA DIVINIDAD
Aquellos que me hacen el honor de acompañarme en el camino me escucharon decir decenas, cientos, (miles?) de veces que durante el trabajo con mi costado de sombras termino percibiendo un núcleo sólido de acero indestructible que me insta a penetrarlo para resolver por fin mi relación con la dualidad.
La sensación ante esta imagen era de agobio, impotencia, frustración y miedo.
Este mes fui golpeada por torrentes electrificados de emociones. Unas y otras se sucedieron en embates violentos con una intensidad agotadora.
Cuando creí haber llegado al borde de mi resistencia, incluso física, comprendí que algo se estaba “cocinando” y me preparé para recibirlo.
Luego, durante tres días, se condensó la presencia de los mejores recursos de mi vida tanto humanos como energéticos y sucedió el milagro…
Sentada en un café, sosteniendo una conversación que preveía un desenlace de furia y reproche me embargó un silencio profundo y me encontré flotando en una dimensión atemporal e infinita contemplando mi propia escena.
Cabe una aclaración:
Todos aquellos que tomamos la decisión de comprometernos con la búsqueda de la expansión de la consciencia o la divinidad hemos tenido “Insight” de este estilo, porque son intrínsecos a la naturaleza divina de hombre.
Lo que lo hizo digno de revisión era la mixtura indiscriminada de ambas dimensiones (no sucedió durante una meditación, o un trabajo de canalización o lectura, durante una reunión en la que la energía se veía amplificada, ni siquiera durante una tarea que por monótona libera a la mente de su estado de vigilia y permite la manifestación de la actividad del hemisferio derecho, yo estaba literalmente al borde de un rapto de furia)
Mi estado era de total carencias de emociones, y no por agotamiento o indiferencias sino porque la amplificación de la conciencia me permitía comprender la irrealidad de todo lo que sucedía.
Estaba en la vida y al márgen de la vida o mejor dicho estaba en la “vida” y en la “VIDA” en el mismo momento.
Podía hablar, participar de la charla, incluso exponer mis puntos de vita pero no estaba allí, era una dimensión en mí misma perfecta e inmaculada capaz de observar la escena, comprender su irrealidad, celebrar su perfección y la necesidad de su existencia como herramienta de crecimiento y derramarme en el más profundo Amor al mismo tiempo que interactuaba en y con ella.
Todo lo bueno, lo bello lo puro, lo valioso no existía, todo lo malo, lo oscuro, lo perverso, lo ruin no existía… nada existía excepto el Amor y desde él existía todo, incluso la ilusión.
Al llegar a mi casa pregunté sobre lo que me estaba ocurriendo y como toda respuesta recibí
-La realidad está en tu interior-
Días después durante el trabajo con las Llaves volvió a mí la imagen del viejo núcleo opresivo y al mismo tiempo mi estado de aquella noche se intensificó (nunca se fue del todo) .
Al mirar hacia el núcleo fui capaz de entender por primera vez que lo que mis miedos había traducido por acero, era Fuerza, por brillantez, Luz; por solidez, Concentración; y por amenaza, Poder.
Aquel núcleo no era otra cosa más que una Luz Poderosísima concentrada millones y millones de veces hasta hacerla parecer “sólida”.
Al “acercarme” a él me absorbió por completo y al abrigo de su grandeza se derramó sobre mí este mensaje para todos nosotros:
Ricorda: Il messaggero non è importante
“Este es el Reino de Dios,
la esencia misma de la Divinidad.
La Inmanencia Perfecta, porque lo Sagrado no habita antes en ningún otro lugar de la Manifestación que en el centro mismo de los hijos de Adán y desde allí se derrama a toda la Creación.
Cada uno de ustedes alberga todo el Reino de Dios concentrado en un instante eterno y perfecto disponible para su acceso en cualquier momento.
Llegará el día en que todos y cada uno de ustedes tomen contacto permanente con esta Dimensión de Divinidad cumpliendo así con la promesa heredada d generación en generación. “La venida del Reino”.
La Iluminación, la Ascensión, el Nirvana o cualquiera de los nombres que deseen utilizar para la presencia en el Reino de Dios no es una búsqueda, es un encuentro.
Porque no hay un lugar externo donde ir sino un lugar interno que manifestar.
Así el Reino viene desde Ustedes, hacia Ustedes, mientras nosotros celebramos la Presencia de Dios en cada uno, mientras los glorificamos como los héroes de la manifestación, como los Cristos Encarnados.
Regocíjense en la presencia del Dios que siempre han sido, el Uno, el Poder de todos los Poderes, recréense en la visión se su propia Gloria y su propio Poder, conozcan la Verdad de Ser Dios experimentando el descubrimiento de sí mismo.
Permitan que la Dimensión de Divinidad en cada uno de Ustedes se encuentre con ustedes y fúndanse en Ella, gocen del Eterno Presente que los habita en el que la ilusión se desvanece y la realidad se hace Amor para derramarse en ustedes por ustedes y a través de ustedes.
Experimenten la maravilla de vivir esta dimensión aún en el medio de la dualidad, para convertir la Creación en una Obra Trascendente en cada segundo de su tiempo lineal.
Porque esta es la única verdad…
SIÉNTNALO!!!
ANTES QUE NADA SON AMOR DIVINO.
No teman, no existe Poder más grande que su divinidad, ni futuro más promisorio que el Momento Eterno de esta Dimensión de Divinidad en el que todos los tiempo y todas las dimensiones se concentran.”
Los dejo entonces con el relato de mi propia Dimensión de Divinidad que la sombra de mis miedos convirtieron en una fantasía amenazadora, con la manifestación del Gozo Infinito de mi corazón liberado de la fantasía y el encuentro con esta dimensión, y con el mensaje entregado, para que juntos, los tres, les hagan saber que todo miedo encierra un don rechazado, que cada uno de nosotros es perfecto en cada Luz y en cada sombra y que
El Reino de Dios no se irá a ninguna parte, porque no viene de ninguna parte…
HABITA EN TI.»
PERMITE QUE TU DIMENSIÓN DE DIVINIDAD TE ENCUENTRE!!
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Namasté.
CUANDO PODER VOLAR NO SIGNIFICA SER LIBRES
Es verano, y varios abnegados padres pájaro traen a sus recién emplumados pichones a aprovechar los beneficios de un improvisado «Fast Food» que tengo instalado en el pedacito de tierra que la Gaia comparte conmigo. No es más que una rudimentaria bandeja de aluminio, que ha conocido épocas mejores, provista de la más ecléctica y accidental variedad de miguitas y/o semillas.
¿La verdad? no lo instalé tanto por ellos como por mí, son una compañía mágica y un recreo para los momentos duros de la vida. Como sea, cuando algo es verdaderamente bueno todos se benefician y estoy segura que ellos consideran que la bandeja es para su uso exclusivo.
De todos los padres que me regalaron el honor de unas clases abiertas de «alimentación 1° nivel» son las dos crías de un casal de calandrias las que inspiraron esta reflexión.
Los padres trajeron siempre a los dos pichones juntos, siempre en el mismo horario, siempre alimentándose ruidosa y torpemente…todo igual. Con el paso de los días las visitas se fueron espaciando, supongo que porque tocaba pasar a «Alimentación 2°nivel , rumbo al alimento salvaje» que no se dictaba lejos, apenas a unos 200, 300 metros de mi bandeja, en unos pinos. Pero pronto volvió uno de los pichones para alimentarse regularmente en el antiguo horario sin perder de vista dónde estaban sus padres.
Supongo que fue cuando llegó el momento de «abandonar el nido», que el pichón se instaló en calidad de permanente entre las ramas de mi níspero y la bandeja, sin alejarse nunca mucho más, ni por mucho tiempo.
Aclaremos: mi «fast food» es un hobby, no un hábito responsable, puede suceder que pasen varios días y yo no tenga ni semillas, ni pan… ni onda. Como respuesta a esto el pichón se limitaba a piar fuerte hasta que (las primeras veces distraída o trabajando) me motivaba a desmenuzar alguna galletita sin prestar mucha atención quien piaba. Hasta que me di cuenta, y empecé a observar su comportamiento:
A primera hora de la mañana buscaba su ración, daba unas vueltas por el fondo comía otro poco y pasaba la hora de la siesta en el níspero, al atardecer volaba cerquita, comía y dormía en el mismo árbol. La rutina solo se modificaba cuando no había comida y, el ya no tan pichón de calandria, piaba como un marrano hasta que llegaba algo.
Entonces no pude evitar pensar que el encarcelamiento no es estar privado de la libertad … es no saber de lo que somos capaces, es tener estas bellísimas alas, estos poderosos músculos, estos sentidos agudos, estos horizontes ilimitados y vivir alrededor de una bandeja de comida escasa, aburrida y mediocremente nutricia. Es tener toda la preparación, todo el instinto de grandeza y encadenarlo a una porción de pasto y un arbolito, por miedo a lo que podríamos no encontrar, ser o tener.
Una de las acepciones de «prisión» en el diccionario es «Aquello que ata estrechamente las voluntades y afectos.»
Como sea, yo «tenía» una calandria («…Uno es responsable de lo que domestica…»decía el zorro de El Principito). Aquellos que me conocen más íntimamente, saben que no hay sueño que yo vele más en este momento de mi vida que mudarme de dónde vivo. Pensé en esa bandeja vacía y, obviamente, no esgrimí tanto ego como para suponer que se iba a morir de hambre, pero si que iba a resultarle muy duro.
Así que me dispuse a espaciarle la comida (bajo protesto de una serie de gorriones y chingolos cancheros que no dependían de ella pero se la comían igual). Los primeros días fueron raros, me conmovía oírla y verla, y hubiese salido desesperada a comprar semillas, pero era por mí, no por ella que lo hubiese hecho.
Pasada la primer semana empezó a bajar a picotear unas cositas del pasto, y yo me dedique a espantarla de tanto en tanto hasta que se vio en la obligación de buscar nuevos lugares para comer.
Pasaron 20 días. Pasan días y no la veo , el níspero sigue siendo un buen lugar donde dormir pero la bandeja ya no es el único lugar para desayunar. No sé como fue que se motivó ese comportamiento, pero si sé que fue por miedo… sí no se hubiera atado a la fuente desoyendo su instinto no hubiese habido tanto desconcierto, ni tanto miedo, ni tanto dolor.
No obstante me muero de envidia de pensar que a ella le bastaron solo 20 días y unos píos comprender lo que a mi me tomó varios, varios años y muchas lágrimas:
QUE LAS MEJORES ALAS, LOS MEJORES VIENTOS Y LOS MEJORES CIELOS NO SIRVEN DE NADA CON LA VISTA BAJA Y UN MIEDO PARALIZANTE A LO QUE SOMOS CAPACES.
LES DESEO A TODOS UNA VIDA LIBRE DE BANDEJAS Y DE MIEDOS, BUENOS VIENTOS, Y HORIZONTES INFINITOS.
( Y un gracias enorme a quienes de un modo u otro, por una razón u otra, me sacaron «la bandeja», y a todos aquellos que, amorosa y pacientemente, me explicaron para que sirven las alas incluso a través de mis píos desesperados.)
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Namasté.
ESTE CAMINO
Como Maestros más de una vez nos «llenamos la boca» diciendo que pertenecemos a «ESTE CAMINO».
¿Qué es «Este Camino» en realidad y qué significa estar en él?
PLAYAS DEL ESTE











