
Entre mis colegas y clientes soy famosa por estar al margen del mundillo metafísico, enfrascada en mi propio trabajo profesional y personal suelo ser algo “ciega” al entorno, pero hay veces que el emergente me supera.
En el ansias de captar clientes (que más parece una captación de “fieles” en realidad) se leen aberraciones del tipo:
“Mis sesiones de sanación obran milagros”
“Yo voy a hacer que alcances toda la felicidad que estás esperando y no podés lograr”
“Gracias a mí, obtendrás todo lo que mereces en tu vida”
AH SI?!!! Pero qué interesante!!...
¿QUÉ significaría EXACTAMENTE que sea la sesión la que obra los milagros
y no las personas que eligen ese Guía?
Dado que en realidad son ellas las que ponen su voluntad y su amor en ser consecuentes con obrar milagros en sus propias vidas.
¿O cómo sería un agente externo CUALQUIERA SEA (persona, objeto, curso, iglesia), que pudiera dar la felicidad esperada?
Dando por un hecho, en primera instancia, el pensamiento mágico de que la felicidad es un tren, y que el individuo es una suerte de Penélope, y que los cambios en su vida suceden fuera de sí, e incluso a pesar de él mismo…
Desde hace muchos años tengo el honor (y el privilegio) de ser mentora de Maestros.Los acompaño en su camino de crecimiento y de búsqueda de Ser Poderosos y Plenos en su Misión.
Un desafío intenso que demanda de muchísimo trabajo conjunto, pero genera infinitas satisfacciones.
Lo primero
con lo que trabajo,
lo primero que estímulo
a formar o a reforzar,
es la conciencia INOBJETABLE
de que somos Simples Instrumentos.
Es innegable que como Seres somos complejos, y aun cuando usemos la palabra “individuos” para definirnos, somos más bien el compendio de “identidades” que coexisten en nosotros en un equilibrio delicado, sutil y dinámico a tal punto de ser fácilmente desplazado de eje.
Esta complejidad hace que muchos aspectos juntos se sinergicen y por el contrario muchas veces seamos contradictorios y hasta paradojales en nosotros mismos.
Cuando hay sinergía eficiente hay plenitud, alineación, eje . En cambio, cuando la siergia es ineficiente o contradictoria todo parece imposible de sacar adelante. El Mestro puede perder el rumbo confundido entre las voces de su propia complejidad y quedar, en definitiva, demasiado sordo para cualquier cosa que no sea alimentar a su Ego
NOSOTROS NO SOMOS LA CIMA.
SOMOS LOS SHERPAS.
La sabiduría interior está siempre a la búsqueda del equilibrio y el bienestar. Y es ella la que debe guiar, la que debe ser escuchada, a pesar de que su voz es extremadamente sutil, y es por eso que, ante todo se necesita silencio , armonía y paz interior.-
Como guías/terapeutas/Maestros/Coach/Mentores nuestro objetivo no es el protagonismo, sino formarnos en todos los aspectos para ser la mejor herramienta que tengamos el potencial de ser, con el objetivo de ser el recurso más efectivo para reconocer toda esa complejidad en cada individuo, poseer las técnicas que se adapten a cada uno de ellos, el enfoque y el compromiso de acompañar con cada fibra de posibilidad.
Es dar una interpretación entrenada, disciplinada del mapa de ruta, y sostener la lámpara, a fin de que el individuo tenga sus “manos” libres para escalar encontrar el tesoro de sí mismo en cada cima.
A partir de ahí, el individuo nos elegirá como su herramienta de precisión, para trabajar en sí mismo, diseñarse y lograr su diseño.
TODO LO DEMÁS ES VANAGLORIA…Y ES VACÍO
Nuestras búsquedas de aprobación. nuestras ansias de valoración, nuestras demandas de una aceptación que es casi acatamiento, son los modos en que nuestra mente se deshace de la tensión insoportable que nos produce el miedo a no confiar en nosotros mismos.
Cuando tenemos fe en nosotros mismos, la llegada de todas esas cosas, no es una necesidad, aunque indiscutiblemente suman y embellecen al goce de transitar presentes por nuestra propia vida.
Cada uno ha sido fabricado
para un trabajo en particular,
y el deseo para ese trabajo
ha sido puesto en cada corazón.
Rumi.
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