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SON TODOS IGUALES!!

 

Un hecho:

Nos encanta generalizar.

Generalizamos, como un mecanismo de defensa contra la incertidumbre.
Es decir que, paradógicamente, generalizamos porque tenemos miedo y tenemos miedo porque generalizamos.

 

Cuantos más elementos se engloban en una afirmación sobre la que tenemos control, menos elementos quedan fuera de nuestra área de dominio y eso reduce la angustia, ergo el mayor consumo de glucosa que se produce en el cerebro por el procesamiento de datos desconocidos.

El otro hecho.

No nos es posible acceder a una realidad externa neta y objetiva, cualquier dato, ingresado por cualquiera de nuestras pistas de acceso debe pasar por nuestro cerebro para ser procesado y decodificado, así que para cuando obtenemos “la certeza” de lo procesado lo que obtenemos en realidad es la única certeza a la que nuestro cerebro puede acceder en el mínimo de tiempo posible de acuerdo con un comparativo con su base de datos.

Lo que enmarca otro hecho:

Todo lo que decodificamos lo decodificamos reflejado en el espejo de nuestra memoria experiencial y de nuestro mundo interpretativo. Así que lo que percibimos es una mezcla entre estímulo externo con nuestras interpretaciones y las mismas están basadas en las experiencias previas que tenemos almacenadas.
Una acción que demora mucho más en ser leída (ni hablar de ser escrita) que en realizarse si tenemos en cuenta que nuestro cerebro tiene una capacidad de procesamientos de datos sensibles de ser catalogados como pensamientos de 4.500.000 por segundo.

Estos tres hechos netos, simples, llanos, comprobables en laboratorio resumen que lo que percibimos es, en definitiva, el reflejo de nuestra experiencia sobre lo que nos estimula y que eso no tiene intrínsecamente mucho que ver con el estímulo.

El Talmud sostiene que:

“No vemos las cosas como son, vemos las cosas como somos”

“Cuando Juan habla de Pedro, dice mucho más de Juan que de Pedro”

Es la expresión en jerga cotidiana

Entonces:
Qué decimos realmente cuando hacemos esas declaraciones generalizantes de
Todos los/las (personas, hombres, mujeres, padres, hijos etc.)  son iguales?

Hablamos del total objetivo de los 6.875.000.000 de habitantes?

Cuando una mujer declara airada que “TODOS” los hombres son iguales:
Se está refiriendo a los 3.800.000.000 hombres del planeta o a aquellos datos que ha recolectado durante sus experiencia que son producto directo de sus elecciones?

Cuando un hombre dice que “TODAS “ las mujeres son iguales:
En verdad puede afirmar que conoce personal e íntimamente a 4.000.000.000 de mujeres, o meramente está recordando a la misma mujer que viene eligiendo rostro tras rostro?

El hecho es que cuando empezamos a definir el mundo con pronombres indefinidos, es porque nos estamos definiendo exclusivamente a nosotros mismos.
Y lo hacemos en esos términos porque nuestra cobardía frente al cambio, nuestro narcisismo, o nuestro dolor con experiencias previas, filtran todo estimulo que recibimos y lo reflejan en el espejo de la memoria, para crear «la realidad de lo que sabemos«

 

Nos negamos la posibilidad
de que la vida nos sorprenda
a cambio de la seguridad imaginaria
de que ya sabemos cómo la vida es.

 

El sabor amargo de no individualizar nos quita el placer de vivir; fundamentamos nuestros miedos al futuro en nuestros dolores del pasado y eso nos define una vida de tristeza y oscuridad sin presente.

El término GENERALIZAR viene del latín “generis” (linaje, nacimiento, o tipo natural de algo) que se origina en la raíz indoeuropea “gen-“ (dar a luz, parir, engendrar) en vistas de lo cual, se hace innegable que, en tanto sujetos que poseen un ADN común, encontraremos muchas similitudes, pero seguramente encontraremos muchas más si es lo único que buscamos, lo único sobre lo que hacemos foco.

Para “defender” nuestra individualidad, nuestro espacio personal, nuestra identidad particular, atacamos la individualidad ajena, negamos la identidad del otro y lo masificamos, y lo que terminamos logrando es convertirnos en masa.

samesgm

Si TODOS «LOS OTROS» SON IGUALES

Entonces no es cierto que elegimos a otro para ser nuestro amigo, pareja, socio, compañero.
Simplemente nos conformamos con un sujeto sin individualidad que, por nuestra propia declaración, no puede reunir más requisitos que su mediocridad masiva.

Y  eso qué dice de nosotros?
Que no somos más que expresiones de la misma masividades?

Nos arrogamos el poder de definir al otro, y esa arrogancia nos fagocita hasta que creemos que el otro no es otra cosa más que los que nosotros definimos.

Cuando empezamos a pensar en ese otro como individuo, cuando tomamos en cuenta que es el producto de un entramado complejo e irrepetible de biología, emocionalidad, historia, y experiencias entonces somos capaces de una intimidad, de una darnos y un recibir desde nuestras esencia más sutil la más sutil esencia del otro.

Y esto es lo único que pone real fin al desamparo y la angustia de la soledad. UN mal tan propagado en nuestros tiempo en los que, paradójicamente, estamos cada vez más hacinados.

En cambio, si sentimos que empezamos a definir la otredad con pronombres indefinidos, es buen momento para preguntarse si no será hora de re-definirnos, de distinguirnos, de re-validarnos.
Para dejar de ser parte de la generalización y empezar a ser individuos valiosos capaces de reconocer e intimar con el valor del otro e individualizarlo.

Y entonces nos convertimos en
«NOSOTROS»

(no como la suma de todos los iguales sino como la conjunción de todas las diferencias en un universo común a todos)

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VALOR-ARTE

Hoy en día un mayor número de investigaciones demuestran que el individuo en general están cada vez más distantes emocionalmente.
el Médico-Psiquiatra canadiense Eric Berne. Sostiene que toda caricia es el reconocimiento de la existencia de una persona y de sus circunstancias, es decir que en ausencia de esas demostraciones el individuo se siente más profundamente la carencia de reconocimiento y valoración.

El paradigma de “ Valor Del Individuo” en occidente promueve al ser “individual”, indiferente del grupo, cuyas señales de éxitos no se miden por su construcción en el conjunto sino por sus logros, incluso si son a pesar del conjunto.

Vivimos un período de una profunda carencia de valoración y las valoraciones son indispensables para la supervivencia física y psíquica de la persona.
Esto se debe a que este modelo de individualidad le da menos importancia a los valores y las cualidades del individuo que a sus logros.

No se reconocen los méritos sino cuando viene demostrados por un nivel de posesiones, y/o de prestigio que las valide, y el reconocimiento que se le da a quienes lo consiguen cataliza en quienes no lo reciben un dolor personal por no haberlo logrado, un autodesprecio, originado en el miedo de no ser capaz, padre de todas las envidias y los rencores tanto personales como sociales.
Cegados por la publicitaria ilusión de lo perfecto, nos centramos en la crítica. Somos intolerantes, desgastando los afectos al poner siempre en primer plano los defectos del otro.

Este modo de relacionarse, genera una sobre valoración hacia personajes públicos «Modelos» creados con fines publicitarios, completamente artificiales, de los cuáles en realidad no se tiene el menor conocimiento de sus auténticos valores o intenciones. Personas cuya imagen se usa para vender productos…o comprar voluntades
Y por lo tanto, son forzadas por la industria de los medios de comunicación, a encarnar ideales inalcanzables. Lo cual cumple con un doble propósito:
El de generar idealización y angustia por “Pertenecer”, y un perpetuo desaliento por no tener suficiente, y por lo tanto

NO SER SUFICIENTES

Un desaliento que nos enajena,  nos impulsa contra nosotros mismos y contra todos los que nos rodean.
Porque si NOSOTROS no somos suficiente entonces, nadie que nos ame, nos contrate, nos contrate, trabaje para nosotros nos haya dado la vida, o haya nacido de nosotros entiéndase bien: NADIE, PODRÁ NUNCA SER SUFICIENTE.
Y ese axioma inconsciente es fuente de todos los modos del desamor.

Esta ausencia de genuina validación, está afectando todas las relaciones en todos los ámbitos.
Por eso, los relaciones de hoy se consumen…incluso antes de llegar a desarrollarse completamente
La ausencia de valoración está cada vez MÁS PRESENTE y no reconoce religión, condición social , o nivel cultural…

La falta de un diálogo compasivo y de una escucha activa y comprometida con el comprender y no con el responder, el excesivo desplazamiento del Ego, la profunda inseguridad, está impidiendo que las personas se atrevan a compartir lo que sienten lo que creen , lo que crean, Lo que SON, destruye las relaciones, y acaba buscando en el “Tener” pobres sucedáneos para lo único que nos eleva como individuos:

EL AMOR

Hoy sabemos que la falta de amor es la causa principal de una buena parte de las enfermedades psicológicas que no paran de ir en aumento en Occidente.
Arrastramos la carencia del Amor desde la angustia, pasando por la depresión hasta la neurosis e incluso la psicosis o el suicidio mismo que nacen, en mayor o menor medida, de esta carencia.

Este tipo de situaciones ponen de manifiesto la escasez de caricias que las personas dan y reciben en sus relaciones interpersonales y sin ellas nuestra química cerebral simplemente se desestabiliza con el fin de compensar e insensibilizarnos, de protegernos en el aislamiento o la agresión de la angustia insoportable de no sentirse amado.
William Faulkner en su novela “Las Palmeras Salvajes” dice a través de uno de sus personajes: “Si tuviera que elegir entre el dolor y la nada, elegiría el dolor”.

De hecho la angustia que produce ese vacío es tal, que preferimos la violencia, la humillación, el mal-trato antes que el no-trato.

Es decir, que no se trata de un simple elogio, de ese cumplido con el que edulcora una conversación. Sino de hacer una observación honesta y sensible del otro. Reconociendo sus cualidades, sus genuinas competencias, SU VALOR…

Se trata , en el decir del famoso biólogo HUMBERTO MATURANA de la esencia misma del Amor: “

Validar al Otro,
como un LEGÍTIMO Otro”

No por lo que tiene, por lo que alcanza, por lo que se parece, por su semejanza al “Modelo” Sino por quien ES !!!!
La palabra valor viene del latín “valere” que significa «ser fuerte». Es decir que cuando valoramos, somos dadores de fuerza vital.

El efecto de nuestra valoración depende de la calidad con que está dada. Esta calidad depende de 5 atributos:

  • Sinceridad: Debe ser producto de una genuina observación.
  • Personalización: Lo que le pasa todos no le pasa a nadie, lo que se valora en todos en individuo tiende a no apropiárselo, incluso por un mecanismo defensivo de evitar la desilusión de que ese “Todos” no lo incluya.
  • Adecuación: palabras justas en el momento justo valen más que cientos de ampulosos discursos..
  • Dosificación: No se trata de encubrir un intento de manipulación con el elogio constante, o una carencia emocional con el reclamo dela permanente ponderación.
    Porque la repetición hará que tarde o temprano el cerebro se haga sordo y lo considere mero ruido ambiente.
    Cuando valoremos, hagas una pausa, miremos a los ojos, dejemos nacer nuestras sonrisas o cualquier calidad de calidez que nos nazca. Es un regalo preciado, vital, démoslo y recibámoslo como tal.
  • Argumentación: el sentido y la razón de por qué se da hace que gane en relevancia para quién lo recibe.

Comencemos a dar valor a nuestras relaciones, a todos y cada uno de los individuos que cruzamos en nuestro camino, porque durante todo el tiempo en que ese cruce perdura
son Maestros de Vida …
Y co-constructores del AMOR

Comprendamos que las manifestaciones de valoración impactan siempre de algún modo sobre el concepto que la persona tiene de sí misma, de sus atributos y a su desarrollo posterior. Pongamos nuestro compromiso en estar más pendientes de las buenas cualidades,
que de las fallas y hagamos saber que las notamos, Y las valoramos !!
Porque , en resumen: Somos una única humanidad, Lo que implica
que estamos conectados, y nos necesitamos, es imposible vivir solos y aislados.
y la valoración, es un modo del Amor Que puede motivar la vida de cualquier persona.

TODOS NECESITAMOS ESE AMOR!!
Y MERECEMOS TANTO RECIBIRLO COMO DARLO!

Entonces:
Te propongo que cambiemos nuestras vidas:
No dejes que el día termine sin valor todo bueno que conforma tu ecosistema emocional y personal

¡¡¡EMPIEZA YA MISMO!!!

Porque el mundo lo necesita y tú te lo mereces
Porque como TÚ eres valioso,
Y tu Amor es valioso,
Y tu voz es valiosa,
tu presencia en el mundo, Lo convierte en un lugar mejor !!!

VALORA!!!
Es simple, conviértelo en tu arte…
Comienza por VALOR-ARTE

DEJA AL AMOR FLUIR
DEJA AL AMOR INFLUIR

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post 6 (2)

LOS ERRORES DE LA COMUNICACIÓN

En una Era que suele describirse como la “Era de la Comunicación” donde los medios de difusión han alcanzado un nivel tecnológico sin precedentes, se han realizado cientos de estudios sobre la fisiología, la neurología y la psicología del lenguaje y la comunicación, parecemos estar más aislados que nunca.
Vivimos rodeados de una serie de estructuras y preconceptos que nos “impermeabilizan” contra “el Otro”.

¿Cuáles son los impermeabilizantes más comunes?

La Falta de claridad en el Discurso:

En un mundo que se maneja mucho más allá del límite de velocidad hay que decir algo, y sobre todo hay que decirlo rápido. Desde el discurso empresarial, académico e incluso publicitario se nos conmina a una mente ágil, asertiva, elocuente, informada y dispuesta las 24 horas. No podemos ni imaginar siquiera una escena en la que nos quedemos en blanco o en la que nos atrevamos a decir…”No se, en este momento no lo puedo evaluar.”
Es como el sueño en el que uno aparece desnudo en un trasporte público… Acá esta nuestra mente inferior al descubierto, ahora todos van a saber que no somos brillantes!!!

El proverbio árabe nunca fue más necesario como en estos días…

Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio,
no lo vayas a decir.

Es en esta supuesta agilidad mental que se basan los errores más comunes de la comunicación.

Digamos siempre lo que queremos decir, cuando lo queremos decir y como lo queremos decir, para eso la pregunta clave es PARA QUÉ.
No es muy útil preguntar el por qué de las cosas porque es muy fácil que se cuelen en él subjetividades, (porque yo quiero, porque es lo que siento, porque me gusta; nada de eso suele ser muy clarificante)
En cambio es un hecho casi indiscutible que si somos honestos en nuestro razonamiento el PARA QUÉ definirá claramente si algo debe ser dicho y en caso de ser así bajo que condiciones.

Los Juicios Previos de Valor:

Increíblemente aún solemos juzgar a los demás a primera vista sin mediar ni siquiera un intento de conocerlo (y no me estoy refiriendo a temas de intuición, que aún así deberá ser confirmada, me refiero a que miramos la ropa, la tez, el comportamiento y nos creemos perfectamente capaces de decir quién es doctor, verdulero, artista o secretario).
Y como si esto fuera poco de acuerdo al veredicto previo (PRE-JUICIO) al que hayamos arribado le quitamos al otro todo derecho de rectificación o descargo.

Las Suposiciones:

Nuestro cerebro cuenta con un mecanismo de contingencia tanto fisiológico como psicológico que en psicología específicamente se llama CONSISTENCIA.
En términos muy simples se trata de que el cerebro “completa” las piezas de información RESTANTES de un plante o una situación; y no lo hace gratuitamente, lo hace como un mecanismos de manejo del Stress, el cerebro simplemente No Puede tener “Piezas Sueltas” porque eso quita estado de Realidad, nuestra realidad percibida es un conjunto de cosas, pautas y situaciones sólidas que nos provocan seguridad sin importar que tan “Reales” sean de hecho.

En el plano fisiológico intervienen varios neurotransmisores y la dinámica de la amígdala, y el mecanismo es más primitivo aún, se remite a los tiempos en que la falta de información sobre una situación o individuo determinado sencillamente podía costarnos la vida.
Este contexto inicial da origen a la SUPOSICIÓN “lo que el sordo no oye lo compone…”, una respuesta directa creada para reducir los niveles de stress. Se completa el cuadro de realidad, mediante el cuál se saca una conclusión y se vuelve al estado de “Paz”. El Flujo de neurotransmisores cambia y obtenemos claras sensaciones de placer.

Y acá esta el problema… SE NOS HIZO UN VICIO.

Suponemos porque es más fácil, es más cómodo, otorga respuestas más satisfactorias, genera menos angustia, sostiene las zonas de Comodidad; y lo hacemos con tanta liviandad que tendemos a excluir al otro. Lo tenemos enfrente pero preferimos suponerlo a preguntarle y que nos responda algo que no queremos oír. De hecho preferimos que nos supongan antes de hacernos cargo de una actitud nuestra o tomar la responsabilidad de una idea o acción.

Así siempre vamos a tener las dos muletillas todo terreno:
“Pero yo como iba a saber que era esto y no lo otro…” (Claro si no te lo quise preguntar)
“Yo jamás te dije tal cosa…”(Yo lo di a entender no más, el resto corrió por tu cuenta).
Hoy en día no hay ninguna razón para la Suposición que no sea la de querer hablar pero no comunicarse.

Las Personalizaciones:

Tenemos un GRAVÍSIMO problema de ego. Todo lo que pasa en el planeta pasa por nosotros, contra nosotros, a favor de nosotros, para nosotros.
Solemos tomarnos todo (pero todo eh?) personalmente. Alguien nos mira mal en el subte y no es porque esta con su típico mal humor de la mañana, es porque la tiene en contra nuestras. ¿CÓMO?! si ni siquiera nos conoce.

Llevamos la personalización a terrenos rayanos en lo ridículo… y metidos en lo ridículo también

Justamente cuando debería ser al contrario: aún cuando el otro se este refiriendo específicamente a nosotros es muy probable que no sea para nosotros.

No nos olvidemos que cada uno de nosotros percibe la realidad en el espejo de la memoria, todo lo que “la realidad” nos revela está teñido de recuerdos, improntas y circunstancias EXCLUSIVAMENTE nuestras que le dan coloratura. Así aún cuando se refiera a nosotros lo hará desde su color de realidad o, dicho en otras palabras, desde un planeta en el cual nosotros ni existimos.

HAY UNA COMUNICACIÓN MÁS REAL EN EL SILENCIO DE UNA MIRADA QUE EN EL RUGIR DE MILES DE PALABRAS.

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post 6 (1)

OPINAR

Es decir que, en tanto tan estrictamente personal, cada vez que emito una opinión estoy dando algo de mi misma, que no sólo estoy ejerciendo el derecho a hacer conmigo misma lo que me parece mejor, sino que estoy honrando a mi interlocutor, porque lo valido, lo legitimo al punto de creer que merece que ponga en mi intercambio con él una parte de mi ser, de mi energía, lo que al mismo tiempo genera reacciones y vulnerabilidades en ambos sentidos…es decir que nos comparte.

post 5(16)

EL REINO DEL SILENCIO

 

Un fenómeno:

Se llama “CONSISTENCIA”
y es la respuesta del cerebro a la ansiedad del desconocimiento.

El cerebro no tolera el “vacío”,
así, cuando no tiene datos suficientes
“Supone”, “Conjetura”.

Un mecanismo
que se conoce desde lo social
como una costumbre de mal gusto y educación,
pero que es mucho más que eso…

Es un tóxico de la mente
y al poco tiempo del alma.

 

Los toltecas hablaban del fenómeno de las suposiciones, y lo incluyeron como algo cardinal en sus “4 Acuerdos” calificándolo como una fuente principal del “Mitote” (la alienación en la ilusión).

Y la toxicidad se debe a que cuando conjeturamos no nos basamos en el otro, ni en la información objetiva, ni en deducciones…

Nos basamos en nuestra historia, en nuestra experiencia, en nuestros miedos, en nuestros fantasmas, justamente, porque al no hablarnos, poco y nada sabemos del otro…

Así, paradójicamente, cuando suponemos por “consistencia” tratando de llenar “la ausencia” del otro… es cuando más nos alejamos, cuanto más ausente está.

Pero es un fenómeno casi automático.

Un paliativo para la angustia que produce la ansiedad por saber… por conocer, por no quedar en el vacío, por llegar.

Un hecho:

Vivo, leo, busco, exploro. y sobre todo, por pasión, soy una herramienta bien entrenada.

Muchos son los paisajes interiores de soledad… de desconcierto… de distancia emocional… de alejamiento… de finales tormentosos… de inicios tormentosos. Puedo «sentir» el agotamiento emocional tras las palabras.

Y lo que más me llama la atención es que en casi todos ellos hay preguntas recurrentes

Por Qué?

Cómo?

y «La Suposición» está presente en muchas de las respuestas implícitas de estos tormentos.

Vivir “la humanidad” es difícil.

Y de entre sus dificultades, sin comparación, las dos mayores son Sentir y Comunicarse «humanamente».

Tenemos miedo a abrirnos, porque nos han maltratado antes, y si no ha sido a nosotros ha sido a nuestros padres que nos lo han grabado «con la leche temprana, y en cada canción» (Serrat).

Así que vamos por el viejo proverbio que reza:

 

«El hombre es esclavo de lo que dice
y amo de lo que calla»

 

Y buscamos ser amos.
Tener el control.
Alejarnos del daño (real o aparente, es igual, lo que vale es lo que nos vale).
Ese silencio dispara en el otro el mecanismo de «consistencia».

El otro supone, compone, llena vacío, trata de mitigar el sufrimiento del silencio, la incertidumbre de no saber quién es en nuestro plano, qué significa para nosotros.
Y lo hace con sus luces… y sus sombras.
Saca una conclusión y opera en consecuencia.
Porque no le queda más remedio, porque nuestro silencio, nuestra exclusión lo condena a quedar varado en una espera frustrada permanente.

 

Pero no nos importa, porque somos los amos…amos de lo que no hemos dicho…
Y nos ofendemos…
Nos damos por ultrajados porque el otro no nos tomó en cuenta para decidir, porque el otro supuso lo que nos pasaba, lo que pensábamos, porque el otro no nos preguntó, (cuando es un hecho que  hemos evadido las preguntas)

Real o no, equivocado o no, nos escudamos impunes en el hecho de no haber dicho, de no haber afirmado (aunque nunca hemos negados tampoco), de haber sido amos del silencio para poder acusar al otro del ultraje de suponernos.
O peor, para poder menospreciar lo que el otro dedujo que sentíamos, porque dejamos que los «errores» de su conjetura, (reflejo de sus propios sentimientos, amores, temores, embelesos, sombras) se alojaran en él .

Total, verdaderos o no, siempre podríamos negarlos según la conveniencia de lo útiles que son a nuestros propósitos.
Si no:  sacamos las “Tarjetas Rojas”:

No invertimos un minuto de empatía en el daño de nuestro silencio, en la angustia de nuestro abandono comunicacional, de la exclusión emocional.
En el desconcierto de los minutos que se fueron agolpando y que se volvieron veneno en la mente del otro , que presa de su deseo, su necesidad o su amor, construía paisajes posibles en medio de la salina que creó nuestro ostracismo.

El viejo y nunca bien maldecido juego del gato y el ratón:
Un juego mediocre, cruel
peligroso…
Y sin embargo un juego de gran aceptación entre nosotros.

 

"Vos me mal interpretaste...

...no fue eso lo que yo quise decir"

(Claro que es bajo!!... salir indemnes no siempre es lo mismo que salir limpios)

Andamos a tientas hasta que lo aprendemos, porque parece que todos tienen la clave de «cómo va el juego» menos nosotros.
Pecamos de inocentes, no maltratan, nos humillan y nosotros no sabemos que “botón” hace falta para parar la película.
Y un día…sin importa demasiado cómo, lo aprendemos.

A veces es porque somos las víctimas de un silencio que nos mata el alma, a veces nos lo enseñan con buenas intenciones, a veces lo deducimos por ensayo y error.
No importa.

Y ya que lo aprendimos creemos que tenemos el santo y seña del mundo en las manos, la llave de la seducción, la fuente de juvencia de nuestras ilusiones protegidas.
Todos a nuestro alrededor funcionan a botonera y nosotros vamos por ahí apretando botones a diestra y siniestra.

Somos los magos de las medias palabras, los silencios estratégicos, las miradas esquivas, las cuasi verdades, las «posiblemente ciertas» sospechas…
Ni por un instante se nos pasa por la cabeza que tal vez todos funcionan a botonera porque eso es todo lo que somos capaces de ver en ellos, o porque los «sintonizamos» de acuerdo a nuestra propia bajeza… Donde está nuestro pensamiento está nuestra realidad.

 

Ni se nos ocurre pensar
que no se puede manipular
sin ser manipulado,
que no se puede ser «dedo»
sin ser «botón».

 

Es malo, no es correcto, es indigno, nocivo, minusvalidante, pero es prácticamente inevitable.

Porque las opciones son eso, o la indiferencia emocional…

 
LA MUERTE MISMA
DE NUESTRA FUENTE DE VITALIDAD.

 

 

Creyendo que encontramos la fuente de nuestro control sobre el mundo y los otros, nos convertimos en un estereotipo que sólo puede interactuar con seres iguales, o con aquellos que no los son, pero que se dan cuenta que no es posible compartir más con nosotros y nos tratan con la deferencia que se trata a un inválido emocional.

Porque los Seres Humanos de verdad aman VIVIR… y VIVIR no tiene nada que ver con apretar botones.
De un modo similar, otras veces quedamos del otro lado…
Somos los ignorados, los negados a la palabra, somos aquellos, indefensos e inermes, de los que el otro se está defendiendo, porque en realidad libra una lucha de miedos con sus propios fantasmas.

Y tenemos sentimientos, esperanzas, angustias, necesidades.
Hemos sido «domesticados” en buena fe (el entregarse en esclavitud para manipular, es otra historia que pronto me tocará contar pero no entra acá)
Y ahora somos dejados en silencio.

Y conjeturamos, suponemos, revolvemos dentro de nuestra propia ansiedad.

Hace falta mucho entrenamiento para mantenerse al margen, para aislar el silencio de otro como un campo quirúrgico, pero sobre todo hace falta estar dispuesto a hacer de cada comunicación una biopsia.

Un remedo aburrido de contacto con el otro que no es lo que teníamos en mente.

Hace falta mucha valentía para decir a alguien, lo que sentimos, lo que deseamos, lo que esperamos, lo que soñamos, lo que necesitamos, lo que creemos… lo que nos habita, pasando sobre el riesgo que implica «abrirse en canal» para mostrarse y darse.

Y ser cobarde es mucho más fácil.

Negamos lo que somos, lo que sentimos, lo que nos pasa, lo que sabemos, negamos incluso nuestras circunstancias porque como no sabemos qué hacer con ellas preferimos no mencionarlas hasta que explotan en la cara del otro y este siente que el mundo ha quedado sin cielo, y sin suelo.

Se da cuenta de pronto que no lo han tratado como un ser humano sino como un objeto que se acomoda ya aquí, ya allá, de acuerdo con la circunstancias.

Pero siempre excluido, obviado, postergado.

Nos escudamos en cuánto de difíciles son las cosas para nosotros para no hacernos cargo de que tenemos un compromiso moral y afectivo con el otro, un compromiso que nosotros hemos adquirido de propia voluntad.
Y honrar esos compromisos a pesar de las circunstancias es una muestra de cariño y de respeto.

 

No podemos forzar al otro
a ser esclavo de nuestros tiempo,
el otro debe poder tener la libertad
de elegir o no nuestras circunstancias
y sólo la tendrá si lo participamos en ellas.

 

Esto no significa que tengamos que interrumpir nuestros procesos internos, no que tengamos que dar explicaciones que entran en el ámbito de nuestra intimidad o nuestro conflicto significa simplemente ser capaz de confia en el amor que tenemos y en le que recibimos y participar al otro de lo que nos pasa, delo que sentimos,y lo que pensamos, pidiéndole un tiempo para elaborarlo si es preciso y fijándolo en consideración al otro.

Y volver a habla y volver a pautar tiempos si es preciso y dejar al otro la libertad de aceptarlo o no.

Pero no podemos dejarlo a un costado de nuestra vida para recuperado sólo cuando sea necesario, cuando deba volver a cumplir su papel de consuelo, abrazo, contención, cariño, amistad, despeje, engranaje, arranque, reparación.
Pero elegir el miedo y traducirlo en silencios, omisiones, indiferencias o exclusiones es más fácil porque nos da la sensación de el control sobre los mundos, tanto propios como ajenos…

Sin darnos cuenta que en lo que de verdad logra es hacer que nuestro mundo sea tan asfixiantemente pequeño y pobre que puede manejarse todo con un dedo. Y en cuanto al de los otros… manejamos ciertas circunstancias a costa de el riesgo inmenso de que el otro decida que no valemos la pena el esfuerzo.

El juego del gato y el ratón es uno de los tantos hijos del miedo:

Y temo, temes, tememos,

Callo, callas, callamos,

Supongo, supones, suponemos.

y que juzgue

el que esté libre del pecado…

Es sabido que

«SI LE MOLESTA LO QUE RECIBE,
REVISE LO QUE EMITE»

Yo suel agregar en mis clases:

Y Si Lo Que Molesta Es Lo Que No Se Recibe,
Revise A Quién No Lo Emite.

Puro Sentido Común.
Pura Empatía.

Una Conclsión inevitable:

SÍ!
Somos amos de lo que callamos…
Los amos absolutos en un reino en el que sólo hay espacio para nosotros.Los reyes de un desierto de soledad y silencio.
Reyes que se llenan de palabras altisonantes e imágenes idealizadas de sí mismos para poder acallar el silencio ensordecedor…
Hasta que un día algo sucede, y nos obligan a quedar callados, a no poder distraernos en defensas y retóricas, en proyectos vacíos de futuros que nacerán mágicamente porque ni los estamos construyendo…

Y de pronto todo el silencio cae sobre nosotros hasta dejarnos sordos.
Para ser honesta,  (y sin importar lo que me gustaría creer de mí) no creo que haya sido ni mi crecimiento, ni mi necesidad de darme, ni mi búsqueda interior por tratar de emitir correctamente,o por aprender a valorar a quién me escucha que he dejado de jugar al silencio.

Ha sido mucho menos noble.
Creo que yo he dejado de callar más por claustrofobia que por valentía.

O lo que es lo mismo…
Por miedo al encierro, más que por libertad.

 

Porque los miedos que engendran al silencio
pueden ser tan inmensos y tan aterradores
que no dejan mover
y al mismo tiempo se apoderan
de nuestras voluntades
como de marionetas sin cabeza.

 

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POST 6 (3)

EL ENCUENTRO DE LAS ALMAS

Andar este camino demanda elecciones y decisiones.
Muchas de ellas tienen que ver con la conciencia de estar de paso, o con la consciencia del desapego. No como un castigo, sino como una sutilización de nuestro estado de conciencia…porque podemos.

Sin embargo, ya que humanos, aspiramos al encuentro con el compañero de ruta, un alma afín que nos permita compartirnos sin reservas.
Mucho se ha dicho sobre el concepto de almas gemelas y no pretendo erigirme en seguidora o detractora de nada de lo dicho.
Sin embargo cuando se habla de “Almas Gemelas” parece que se hablara de una «remake remixado» del príncipe azul o la princesa encantada.
Ese proceso extraño en el que besamos sapos esperando que se transformen en otra cosa y lo único que consguimos es tener la boca llena de verrugas…
Y SEGUIMOS SONRIENDO…EL PRÓXIMO NO NOS FALLA.

No es extraño oír dentro del consultorio frases como:

POST 7 (2)

UN MANTO DE AMOR

Hace tiempo comprendí que la raíz misma de mi trabajo es nada más (Y NADA MENOS!!!) que

EL AMOR

El Amor que se da, el que se recibe, el romántico, el universal, el visible, el invisible, el real, el ilusorio.
Cientos de pequeñas y grandes experiencias personales me habían traído hasta este momento.
Y si bien es “EL TEMA” de fondo de cada consulta, incluso éstas lo habían abordado con mayor intensidad que nunca.
La más reciente, la última de la tarde fue el detonante final. La pareja de una amiga me había pedido una consulta.

Un hombre extremadamente culto, extremadamente inteligente y extremadamente escéptico con quién más de una vez hemos disfrutado de “afilar” ideas declarando empate el 98% de las veces.
Cuando le pregunté por qué conmigo después de habernos “combatido” y diseccionado tanto me dijo justamente por eso, «porque confío». Y me lleno de honra.

La entrevista no fue fácil.
Casi dos horas  fueron entre argumentaciones antes que yo decidiera empezar a trabajar, sin embargo cuando empezamos él comprometió en el trabajo todas sus capacidades y se entregó con confianza absoluta, lo que resultó en una experiencia enriquecedora para ambos y muy intensa desde lo emocional.
A pedido suyo,mi amiga lo vino a buscar al final de la sesión. Ofrecí café y aceptaron.

Se hizo un silencio y de pronto, sin motivo aparente él la abrazó y le dijo “GRACIAS”. Inmediatamente empezó a hablar como si no pudiera frenar sus palabras sincerando frente a ella su corazón.

Yo me “escondí” en la cocina; era evidente que la sesión no había terminado para él, pero yo no tenía participación alguna en esa  conclusión.
No habíamos trabajado el aspecto “pareja” específicamente,  pero él fue capaz de extender todos los insight y todos los aprendizajes logrados a cada área de su vida.
La sanación Akáshica hizo el resto y él fue capaz de abrirse a la completa magnitud de su Amor que incluía, por supuesto, el Amor a su pareja.
Se fueron agradeciendo algo que yo habia catalizado, si, pero no había hecho, sino él y el Amor que pudo permitirse desplegar, sentir, hacer acto, y yo me quedé maravillada por el privilegio de presenciar ciertos milagros, por la maravilla de derivaciones que mi trabajo puede generar.

A muchos de nosotros este camino, cuando se abraza con entrega absoluta, le demanda soledad.
Tenemos mucho que hacer, mucho que aprender, mucho que dar, mucho que comprender, mucho que reconocer, mucho que recibir, pero a veces no tenemos nada que ofrecer a un “otro” específico.
Hay miles de aspectos en la construcción Amorosa y el de “pareja” es sólo uno de ellos, pero EL AMOR se vive de múltiples modos y se recibe y se da de otros tantos.
Puede ser que en el transcurso de nuestro recorrido veamos que quedan de lado muchas de nuestras fantasías y aspiraciones.
Pero lo hemos elegido a consciencia y hemos aceptado sus particularidades y todos los aspectos que lo componen, con lo que sea que esto signifique para cada uso de nosotros.

EL AMOR NO ESTÁ…

ES

Y NO HAY SOLEDAD EN EL AMOR…

Hay soledad en la idea de que sólo hay un tipo de Amor y que incluso éste sólo tiene los aspectos que se le han definido socialmente.
Sólo hay soledad en la creencia de que no “tener” esa clase de Amor a nuestro lado nos minimiza como individuos y nos deja “incompletos”
Y esto no significa que nuestra aspiración a “ser de a dos» no sea válida, sino que no puede definirnos como Seres.

Cada paso en el camino es AMOR, cada gesto, cada entrega.

Es Amor incluso el dolor que nos provoca no acceder a aquel Amor al que aspiramos.
Esto es la dualidad.
En esta dimensión, la luz proyecta sombras.

Durante nuestras vidas llegarán personas y partirán. Porque elegimos que así sea.
Cada una nos habrá dado, nos habrá nutrido. Cada una nos habrá recibido y se habrá nutrido.
Algunos se quedarán más tiempo, otros partirán en seguida.
A veces no tendremos lo que hace falta ofrecer para hacerles la estadía grata,  y otras no tendrán nada que ofrecernos para que los recibamos por largo tiempo.
Pero a todos nos es dado Amar.
De todos los modos posibles… incluso los inesperados, los impensables. Y a todos nos es dado gozar de ese Amor, aprender de él e incluso dolernos con su partida, porque aspiramos a la perfección, pero somos humanos.


Abracemos el inmenso Amor que se derrama para cada unos de nosotros
desde la Gracias Divina, consustanciémonos con él.
No lo condicionemos, no lo limitemos, pero tampoco lo forcemos ni lo detengamos.
Dejémonos sorprender por la Bendición de obtener más de lo que esperamos
aún cuando no es nada de lo que fantaseamos.

Benditos sean todos y cada uno de aquellos que han pasado por nuestras vidas.
Benditos sean todos y cada uno de aquellos que se han quedado en nuestras vidas.
Benditos sean todos y cada uno de aquellos que están por llegar a nuestras vidas.

Miremos con Amor, vivamos con Amor, semos Amor y verán el Amor brotar
como flores en el más gris y estéril de los desiertos.

Que las sagradas energías que se entregan a la tierra
llenen nuestros corazones y nuestras almas del más perfecto Amor ,
y de la valentía y la claridad necesarias para vivirlo.

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Namasté.
POST 7 (7)

EL PERDÓN MAL ENFOCADO

SÉ que más de una vez hemos postulado o nos hemos identificado con el ejercicio del perdón.
Perdonar, perdonarnos.
En “INMACULADOS” les decía:

Somos la Magnífica presencia de Dios en la Materia… la perfección no es algo para alcanzar, sino para experimentar, mirando atentamente cada una de nuestras máculas sin juzgar a ninguna y preguntándonos cuál es el don que encierra? Cuál es la Gracia que esconde?

Es el momento de un cambio honesto de paradigma.
Si, repetimos casi como autómatas que nuevas energías están llegando a la tierra y que debemos ser sincrónicos con ellas, pero cuando llega el momento del verdadero “Sacro Oficio” dejamos que todo lo que fue siga siendo.
Hay un amor inmenso en el perdón. Pero un error de enfoque.
Si pensamos en perdonar, pensamos en algo errado, mal hecho, malvado, mal intencionado.
Pensamos en lo que nos pasa fuera de nuestro albedrío, de nuestra voluntad.
PENSAMOS EN UNA ILUSIÓN.
Hablamos de dejarnos seducir por la idea de que podemos alejarnos de nuestra condición divina como si fuese algo que existe fuera de nosotros, algo a alcanzar a través de nuestros actos.

Lo que en verdad sucede,

POST 7 (1)

DUELOS

Durante todo casi todo Julio supe lo que tenía que escribir.
Saltaba de mi corazón a mi garganta y de mi garganta a mis manos sin darme tregua.
Pero no podía.
El precio de saberlo era tan alto que me aturdía y mi simple “aquí y ahora” se negaba a mirarlo.

Hizo falta mucho silencio, mucho capullo, hizo falta mirar con ojos atentos y objetivos como el dolor se desayunaba partes de mi corazón sabiendo que todavía no saciaría su hambre.
Hizo falta ser lo que no siempre soy capaz de ser… Sabia. Por eso tardé tanto en escribir esta reflexión.

Duelo, Dolor, Perder, Despojarse…
Somos todos buenos para consolarlo en el otro con palabras que de tan vacías son irrespetuosas…

-No es nada ya va a pasar-
-Es mejor así quedate tranquila/lo-
-Ya vas a estar mejor-

Decimos lo que es obvio, en el momento en que es menos importante, y produce más frustración.
Porque parece que le estamos diciendo al otro
-No le des tanta importancia a tu sufrimiento… no vale nada-
A sí… no me digas? Y entonces por qué no lo sufrís vos?.

Podremos saberlo todo con respecto a la Mara y a la Realidad de la Ilusión, (o creer que lo sabemos), podremos ser maestros en el Arte de apartar los velos, pero no podemos aislarnos hasta hacernos incapaces de toda empatía.

Estoy al borde de perderlo casi todo…

POST 7 (4)

SE – DUCERE

Hace un tiempo reflexionábamos sobre la tentación de influir sobre las personas (Ver: –«CÓMO GANAR AMIGOS E INFLUIR SOBRE LAS PERSONAS«) hoy vamos a ir un poco más lejos, vamos a hablar de Seducción.
Pero no del encantador juego entre dos que se atraen conscientes y consensualmente, sino de la Seducción como sobre-adaptación, máscara y muchas veces como arma.

Seducción proviene del latín seducere guiar aparte, desviar hacia sí.
El término mismo plantea un conflicto de intereses: los del conductor y el conducido.

Vivimos en un ambiente de seducciones sobreestimuladas, la publicidad, el marketing, incluso la política nos encierran en un mundo de promesas incumplidas llenándonos de una insatisfacción y frustración que nos deja altamente vulnerables a nuevas seducciones.

Así, cada vez más la seducción ha pasado de ser un complemento del juego erótico (para conseguir algo en este plano era necesario “conducir” al objeto del deseo lejos de las miradas sociales para proporcionar tanto intimidad como discreción), a una técnica de supervivencia; todo lo que se relaciona con la supervivencia es una necesidad y todas las necesidades (bajo las circunstancias apropiadas) son susceptibles de convertirse en adición.

En esta época de afectos y emociones edulcoradas, la falta de profundidad y/o visceralidad en nuestras relaciones humanas nos generan dosis insostenibles de frustración.

POST 7 (3)

JUICIOSA-MENTE

Estos últimos días he hablado con montones de personas sobre lo bueno o malo del 2008, sobre lo útil o inútil de algunos actos, o maestros o intenciones, sostuve una charla poco lucida conmigo misma sobre el valor de mi trabajo y una charla telefónica de 2 horas con una amiga que trataba de hacerme ver “La vie en rose” desde adentro de una caja de zapatos sin agujeritos (me precio de tener amigos amorosos y tenaces de clasificación olímpica).

De hecho la reflexión del mes de diciembre del 2008 (que fue más bien un mensaje y decidí no postear) empezaba con un juicio. Si, juicio.

Enjuiciar nos hace sentir a salvo, nos hace estar en control de las circunstancias que sabemos (aunque sea de modo inconsciente) que nos reflejan. Enjuiciamos al otro porque nos tememos tanto a nosotros mismos que, como un mecanismo de defensa, extendemos ese miedo como una mancha de petróleo a cada rincón de nuestro ser y desde allí salpica todo lo que vemos y tocamos.
Enjuiciar implica la aplicación de parámetros y los parámetros son  SIEMPRE  Subjetivos. Pueden ser más o menos populares, pueden estar más o menos normalizados, ser más estrictos o más tolerantes pero SIEMPRE SUBJETIVOS, porque la cantidad de sujetos no cambia la subjetividad.
De hecho hemos construidos nuestra realidad basada en los parámetros que nos construyeron primero nuestros padres y autoridades varias, y que con el tiempo fuimos, con mayor o menor éxito, sosteniendo, modificando o simplemente cambiando de lugar pensando que hacía la diferencia. Esto es lo que los Toltecas llamaban Acuerdos.