Andar este camino demanda elecciones y decisiones.
Muchas de ellas tienen que ver con la conciencia de estar de paso, o con la consciencia del desapego. No como un castigo, sino como una sutilización de nuestro estado de conciencia…porque podemos.
Sin embargo, ya que humanos, aspiramos al encuentro con el compañero de ruta, un alma afín que nos permita compartirnos sin reservas.
Mucho se ha dicho sobre el concepto de almas gemelas y no pretendo erigirme en seguidora o detractora de nada de lo dicho.
Sin embargo cuando se habla de “Almas Gemelas” parece que se hablara de una «remake remixado» del príncipe azul o la princesa encantada.
Ese proceso extraño en el que besamos sapos esperando que se transformen en otra cosa y lo único que consguimos es tener la boca llena de verrugas…
Y SEGUIMOS SONRIENDO…EL PRÓXIMO NO NOS FALLA.
No es extraño oír dentro del consultorio frases como:


