A cada minuto
estamos presenciando el fin del mundo,
y nuestro propio fin.
Es el fin de lo conocido,
el final de lo Chrono-Lógico,
y la sensación transitoriedad
que nos ha llevado a la depredación, el egoísmo,
el odio, la incomprensión,
la falta de solidaridad, la ausencia de empatía,
de esperanza,
de amor.
Los griegos distinguían tres “tipos” de tiempo diferentes (igual que dos Amores)
CHRONO, EÓN ó AIÓN Y KAIROS
CHRONO: (Κρόνος)
(no confundir con KRONOS: Χρόνος)
Chronos (Saturno para los romanos) recibe su nombre de la raíz indoeuropea “(s)ker” “CORTAR” que en griego se traduce como κείρω y esto se debe a que era “el cortador Del Cielo” porque abre la brecha que divide el cielo de la tierra dando origen al tiempo manifiesto o humano *
Este tiempo, el tiempo de los calendarios, las previsiones, las distinciones entre un pasado que es irrecuperable, y un futuro que es siempre incertidumbre es el que se adoptó finalmente con el correr de los siglos.
Chonos es el dios que nos quita el tiempo, que lo hace escurridizo, escaso, por eso se lo representa comiéndose a sus hijos. Es una ilusión de carencia que se alimenta de lo creado para seguir creando.
Así nos sumergimos en una carrera interminable, y que no podemos ganar, contra el presente, que, apenas emergido en el horizonte, ya es pasado y lo hemos perdido.
Es la forma activa, controladora, exclusivamente yang de vivir nuestras vidas. Y es la concepción que ha terminado de dar forma a la depredatoria manera de vivir de occidente.
“El tiempo es dinero” rezan todos en la vorágine de llegar a no saben dónde…pero rápido.
La juventud se vuelve un valor justamente porque se consume a si misma, (nos hacemos viejos sólo de vivirla) y es necesario encontrar modos de “reponerla” una inversión de energía y recursos que, paradójicamente, demanda de más tiempo para poder realizar, encerrándonos en un bucle de frustración.
El capitalismo al desnudo no es otra cosa
más que la acumulación depredatoria de tiempo.
No tiene nada que ver con la riqueza, ni con recursos tangibles, tiene que ver con tener más y mejor tiempo para vivir más y mejor vida. Con depredar los minutos de otro (acortando su camino hacia la tumba) en favor de tener más tiempo, para alargar nuestro camino hacia la tumba.
Chronos es el capitalista último, el gran usurero ineludible que siempre cobra su deuda. “El tiempo es tirano”
Pero no, el tiempo no es tirano,
entre tantas obviedades, porque no existe.
Y lo que NO ES,
simplemente NO ES de ningún modo.
Los tiranos somos nosotros!! Que pretendemos hacer entrar el universo de nuestro potencial cósmico, de nuestra divinidad inmanente en una línea de medición que no existe y que, como el ouroboros, vive para devorarse a si mismo. Lo tirano es la ilusión de ESCASES de tiempo.
Porque, si cuando leías “Ouroboros” era presente pero ya Pasó, y ahora que lees esto es el futuro de ese pasado pero también está pasando…
DÓNDE QUEDA EL PRESENTE?!!
¿Cuándo es «PRESENTE»
si al nombrarlo me proyecto en un futuro
que inmediatamente se vuelve pasado?
Y por eso es una carrera imposible,
porque nunca SOMOS ”HOY”,
porque “HOY”
siempre es apenas el futuro imperfecto
de un pasado espectral.
Entonces:
Si algún cambio, global, y detonador de una nueva humanidad va acontecer, es si, el final de los tiempos, pero no de los tiempos como medida del paso del presente, sino del modo en que concebimos (y vivimos) el tiempo.
Ha llegado el momento de
ESTAR PRESENTE,
HACER PRESENTE
SER PRESENTE.
Ha llegado el momento de olvidarnos de la adoración a Chronos y a su reinado, que devora a sus propios hijos porque les tiene miedo, porque vive aterrado de que un día comprendan que no es un verdadero dios y lo destronen.
Y claro…
”TÚ DIME A QUÉ LE TEMES
Y YO TE DIRÉ A DÓNDE TE DIRIGES”
Porque le hemos tolerado que se apropie de nuestras vidas, hemos puesto bajo su gobierno lo más preciado que un Ser pueda tener…justamente eso: su SER y le hemos dado permiso para que nos tiranice, nos encarcele, nos doblegue, nos agobie, nos persiga, y nos deje tirados a la vera del camino en manos de una muerte que nada tiene que ver con la obra de Tanathos.
Morimos de frustración, de agobio, de vergüenza por no llegar, de envidia, de tristeza… o simplemente de apatía. Cientos y cientos de pequeñas muertes que se acumulan en nuestra memoria celular y terminan por convencernos de que no valemos lo suficiente para estar vivos, para estar acá, PARA ESTAR PRESENTES.
Pero comprender implica despertar y lentamente vamos tomando conciencia de que no hay un tiempo atrás y otro por delante…sólo hay este momento y todo aquella divinidad que podemos ser en él.
Así que el final tan temido, será el final de CHRONOS.
Pero, principalmente será el principio de:
"HORA RUIT TEMPUS FLUIT"
La hora corre, el tiempo fluye.
Inscripción en el reloj de sol de la calle Carmen Picazo junto al Puente Chico en Chiclana de la Frontera, España
KAIROS, (καιρός, «el momento justo») Es la experiencia del momento oportuno.
Los pitagóricos le llamaban Oportunidad.
«A la oportunidad la pintan clava» dice el refrán y Kairos el dios de un sólo mechón de cabello en su frente, porque si no se lo atrapa en cuánto se presenta ya no se lo puede atrapar. Es el tiempo en potencia, el presente continuo, mientras que el tiempo Chronos es la duración de un movimiento, una creación. En otra acepción, Kairos también es la risa oportuna que produce bien.
No es el tiempo cuantitativo sino el tiempo cualitativo de la ocasión. Todos experimentamos en nuestras vidas la sensación de que llegó el momento adecuado para hacer algo, que estamos maduros, que podemos tomar una decisión determinada. Un concepto similar en el pensamiento de los mayas era el Zubuya.
Kairos, para los psicólogos, es un «insight».
En general, es un «Momento de claridad» y, en el espacio temporal, es el momentum de la epifanía (según la etimología ‘momento milagroso’) y de la iluminación; el momento literario de la introspección, y el momento cinematográfico de los instantes antes de la muerte donde todo pasa, como una película, ante los propios ojos.
Kairos y Eternidad pasan a ser aspectos del tíempo único, el dios Eón.
En suma, Kairos es nuestro propio tiempo, nuestro eterno presente materializado por nosotros para nosotros, en el que seremos capaces de realizarnos en todos los planos, de alcanzar la máxima expresión del Dios que somos, de compartirnos , de amarnos, de sentirnos seguros.
Y así se reproduce le eterno Presente de la Manifestación, de lo creado.
En el mismo instante que algo muere algo nace y esta es la razón de ser mutua.
Algo muere porque algo nace y viceversa y lo que siempre está presente es LA VIDA.
Por fín está el tiempo Eónico…
EÓN, AIÓN ( (Αίών, ‘tiempo eterno’) ó KRONOS: (Χρόνος)
Ese que no podemos ni imaginar, que se extiende de eternidad a eternidad, ni joven ni viejo. Un continuo dónde conviven todos los pasados, todos los presentes y todos los futuros potenciales hayan sido presenciados por la creación o no. Es la matriz misma de Dios, lo que convierte a todo lo que no es él en ilusión.Es inalcanzable para nuestra humanidad y nos sirve ante todo para saber cuán pequeños somos y cuán seguros podemos estar de que hay algo mayor que nosotros mismos conteniendonos.
Eón/Kronos, es el dios que de tanto en tanto se le presentaba a Zeus para recordarle que él era el rey de todos los dioses…por el momento y con su permiso.
No importa lo que termina, importa lo que empieza.
A cada instante Kairos nos ofrece la oportunidad de su evasiva cabellera para entrenarnos en la atención y la conciencia. El tiempo que no es lineal, que se escurre sino un espacio que se abre para cobijar todo nuestro potencia, nuestro cambio vibracional, nuestras mejores luces.
Las personas que ya están aprendiendo a vivir el Eterno Presente son personas de paz, comprometidas con dejar su impronta en el Todo siendo puerta de acceso para quienes aún no han llegado, Seres conectados, de conciencias amplificadas.
No levitan, no viven rezando, no cambia de colores, se emocionan, se enojan incluso…SON HUMANOS pero está en total conciencia de que esto que Son está en permanente evolución y que todos los cambios son posibles.
Esta es la invitación:
No a entrar en Pánico
No a dar lugar a Reino de Miedo
No a usar la excusa de “total ya no se puede hacer nada”
No a seguir pensando que todo es limitado y debo robárselo a alguien para poder tenerlo: El tiempo, La Atención, El Amor, Los Recursos.
Sino a SER en un Perpetuo Presente
A Responsabilizarnos por nuestra vida y nuestros actos porque somos nosotros los que estamos AQUÍ y AHORA.
A Vivir comprendiendo que no hay otro momento y que hacer una vida mejor es hacer mejor este momento.
A comprometernos con abrir la mente y los brazos para Dar y Recibir en Amor.
A Ser los Arquitectos de Nuestra mejor versión de acuerdo con ideal que tenemos de nosotros mismos.
A reconocernos como partes de un Todo indivisible y a mirarnos unos a otros como el “Yo Mismo” que habita en otro cuerpo.
En definitiva, a elegir qué tiempo queremos vivir y ¿para qué?
Porque ese es el Mundo que Empieza.
PORQUE ESE ES NUESTRO KAIROS…
Y vos, qué tiempo te tomás?
“Hoy es el futuro
que tanto te asustaba ayer, dime,
ha valido la pena”
Gandhi
Para recibir más información sobre este tema u otro de los temas del sitio podés usar el link a mi página de contacto o los datos de contacto que figuran a la derecha en el pie de página


