Lo que tampoco parece difundirse mucho entre lo que, SI ES, es que es una normativa biológica, una actividad neurofisiológica… Es decir, no estamos dentro de una zona de confort porque somos incapaces de ser los seres luminosos de requiere la nueva humanidad, estamos dentro de una porque es lo que dicta nuestra constitución humana.
Por lo tanto:
No se sale de ella a razonamientos, ni a terapias novedosas, ni a patadas, ni a mantras, ni a autodesprecios…porque de hecho NUNCA se sale de ella. Es una construcción biológica de supervivencia FUN -DA- MENTAL porque permite optimizar recursos y posiblidades.
Houston Repito:
¡DE LA ZONA DE CONFORT NO SE PUEDE SALIR!!!
En Términos Etimológicos
CONFORT es una palabra que viene del inglés comfort este del latín confortare (hacer más fuerte) formado del prefijo con- (junto) y la raíz de fortis (fuerte). Es la misma raíz de la palabra confortar (animar, dar fuerza,…). Hay quienes la asocian con la raíz indoeuropea *bhergh- (alto). Que haría referencia a la observación del crecimiento sano.
Si es cierto que coloquialmente se lo confunde con COMODIDAD pero en términos de DEFINIR algo que a su vez va a ser usado como parámetro para SEÑALAR un estado que además pretender marcar como patológico se debería ser MUCHO MAS PRECISO.
Porque estas definiciones marcan etiquetas que encasillan a l gente y la culpabilizan por un fenómeno que no sólo e s ajeno a su responsabilidad, sino que es natural y dista mucho de ser patológico. De hecho es sinónimo d un cerebro operando con normalidad.
La tendenciosamente mal definida “Zona de Confort» es en realidad nuestra «Zona de Quiescencia» : el estado de lo que permanece quieto pudiendo moverse.
Un estado que implica tener todo lo necesario para crecer, desarrollarse y prosperar y aun así no salir de la inacción y la parálisis, impidiéndote crecer e incluso vivir.
Un parásito mental, creado por nuestras interpretaciones del mundo, que se alimenta de los mecanismos biológicos y la energía vital de una existencia cuando esta queda en suspenso, porque jamás se desafía, porque no tiene metas, porque se declaró víctima y se resignó a no perseguir su potencial, vegetando hasta la tumba.
De ahí si hay que salir a toda costa!!
La Zona de Confort es un estado biológicamente necesario, que de no existir nos condenaría a una vida de mínimos aprendizajes permanentemente elaborados para poder hacerlos operativos.
Sólo se cuestiona en términos de EFICIENCIA, y se redecora, se rediseña, se reconstruye o se expande según esa eficiencia, en relación con nuestros Objetivos e ideales.
Las fronteras y la plasticidad de la famosa zonita no son ni más ni menos que las fronteras y las plasticidades de nuestros propios cerebros.
Y la fortaleza para cambiar las zonas de confort a nuestra conveniencia se funda en el modo en que fortalecemos el pensamiento creativo, el autodescubrimiento, la confianza en nosotros mismos, el
aprendizaje constante y la capacidad de seguir siendo frente al cambio y la incertidumbre.
Convertí tu zona de confort en una zona de aprendizaje, de experiencia, de curiosidad, de aceptación, de paciencia, dependiendo de tu momento, de tu estado, de tus mentas.
Si decidís no dejar de conocerte, no dejar de crecer, si decidís tomar tu vida en tus mano en vez de reclamar como un pichón huérfano nadie habrá más feliz en su zona que vos.
¿Querés una Zona de Confort eficiente, efectiva, que optimice tus posibilidades y multiplique los resultados esperados?
¡PONÉ A CRECER TU CEREBRO!!!
REENTRENALO
DESAFIALO
REEDUCALO
EJERCITALO
CUESTIONALO
Pero no lo pongas a frustrarse y a defenderse con postulados biológicamente inalcanzables nada más que porque es COOL.
Porque ahí donde está tu pensamiento está tu atención y si tu pensamiento está en tu imposibilidad de salir de la zona de confort tu cerebro va a fundar un nuevo aprendizaje para economizar:
“No hace falta ni pensar en el tema porque es imposible, ergo:
«NEVER CHANGE A RUNNING SISTEM»