POST 6 (7)

CICLOS

“Todo nace y todo muere,
es la ley,
y sin embargo,
unos mueren por morirse no más,
y otros por algo…”

(J. Larralde)

 

Tanatos y yo
tenemos un modo especial de relacionarnos,
tal vez porque me gusta su danza pero sé que me miente,
tal vez porque cuando la veo danzar
recuerdo que danza por la vida,
porque la vida ES en tanto existe la muerte…
sino sería otra cosa.

 

Hace ya unos días que lo veía comportarse en forma extraña, uno de “mis” zorzales tenía un volar errático, comía poco, había perdido espíritu. Desconozco se algo le sucedía o era la sucesión de días que se constituyeron en final de una vida, nunca antes “presencié” el final de un ave.

Está mañana, al salir, él cantaba.

Yo en cambio estaba enojada conmigo misma porque no ha habido manera de conversar con mi miedo y entonces toma imperio y se hace carne, y me impotentiza.  Y al sentirme impotente me enojo,(porque la ira es , sin dudas, más fácil de manejar para mi) , así que termino asustada, impotente y cargada de autodesprecio. En resumen, soy una cornucopia de errores ontológicos casi de enciclopedia.

La explicación podría ser el entendimiento de que cuando algo atraviesa tu Ser, entonces las manos se vuelven temporalmente incapaces de asir las ”herramientas”. Pero, como no es menos cierto que la explicación es un chupete, el hecho, de momento, es que yo sigo sin encontrar la “conversación” que me falta.

Cuando volví a casa estaba ahí, parado sobre una rama baja, al sol, y no sé por cuál tonta humanización me lo figuré rezando. Probablemente porque me pareció que a mí también me sería útil. Así que tiré cartera y todo, y me senté en el pasto a pensar en qué me falta, qué no estoy haciendo, en qué compromiso estaba escondida que no me encontraba por completo.

little-bird-a-sparrow_fa17628944(FILEminimizer)

No tengo idea de cuánto pasé a ojos cerrados, de cara al sol, sintiendo una plegaria sin palabras, solo sé que escuché un ruido leve y al abrir los ojos vi al zorzal agonizando en el pasto a apenas un metro. Lo tomé entre mis manos, y fue como si de pronto miles de cosas estuvieran en su sitio.

Recordé de la nada, que hace apenas unos meses estaba tomando un desayuno en un bar que me gusta, sentada en una mesa en la vereda, esperando que sucediera algo que me iba a causar muchísimo dolor. Y que luchaba contra ese dolor futuro mientras me estaba perdiendo un desayuno que era de suma importancia para mí, INCLUSO para ayudarme a mitigar ese dolor…
Sentía en cada fibra de mi ser la alarga certeza de estar aferrándome a un espejismo al que quería aferrarme con todas mis fuerzas pero que no podría…

Ese punto entre la herida de la VERDAD reconocida y el esfuerzo de la NEGACIÓN que busca desoirla, creer que todo está perfecto, insistir con besar fantasmas.

explicación(FILEminimizer)

Era muy pronto para que cayeran las hojas del otoño, pero, en el punto más profundo de mi tristeza, una eligió hacerme un regalo maravilloso.
Súbitamente se desprendió de su árbol, perfecta, grande, tersa, dorada de sol y de final, y cayó justo junto a mi taza.

Sé que sigo humanizando…pero estaba sonriente.

Todo es un ciclo. Nazco a un momento para quedarme en él unos instantes y terminar muriendo en ese punto para nacer de nuevo.

La hoja no se lo cuestionaba, no temía, no luchaba contra la vida dentro de la vida, no perdía un segundo de savia y sol de verano pensando en su ocre de otoño venidero, no se negó a ninguna oruga, no se lamentó de ningún viento pensado en que estaba por morir y no era justo que no la consintieran.

Agradecí el mensaje que logró que yo disfrutara de ese desayuno más allá de todos los futuros posibles, pero el dolor que sobrevino después hizo que volviera a olvidarlo. Que volviera a pasar, que yo me quedara imaginando nubes de futuros en vez de cobijarme al sol de los presentes.

 

No importa lo que esté temiendo,
lo que quiera cambiar,
lo que espere temblando.
si hace que me pierda el hoy
no hago más que ELEGIR un futuro
entre miles de futuros posibles
y sostenerlo hasta cumplir mi «profecía».

EL FUTURO SOY YO

Todo tiene un ciclo, yo no soy la excepción.

Sin embargo, si renegar del ciclo, no hago más que reafirmarlo, traerlo al primer plano de mi atención, luego, claro, ya nada importa, está hecha mi elección llegarán las consecuencias. Todo gira.

Sintiendo el cuerpo tembloroso del zorzal entre mis dedos caí en la cuenta de que mi conversación no es con mi cuerpo, que al fin lo mismo da, porque lo que Yo Soy lo trasciende.
Es con mi consciencia, con mi identidad, con mi idea infantil de que yo DEBERÍA cambiar el ciclo aún sin haberlo escuchado, sin saber lo que trae, sin haber aprendido…sólo porque le temo.

Más aún, ni siquiera le estoy temiendo a este ciclo, porque no lo conozco. Le estoy temiendo a otro, al que ya pasó, a una foto en mi historia, elijo quedarme en ese pasado y asumir que ser repetirá indefinidamente.

 

Ni siquiera le estoy temiendo a este ciclo, porque no lo conozco. Le estoy temiendo a otro, al que ya pasó, a una foto en mi historia.

Elijo quedarme en ese pasado y asumir que ser repetirá indefinidamente.

El zorzal aleteaba, luchado por recuperarse, hasta que comprendió. Y en ese instante recogió las alas y se quedó quieto.

Era evidente que le costaba respirar, decidí que lo más compasivo sería sacrificarlo si eso reducía su agonía pero aún frente a lo inevitable no me atrevía. En esa eternidad de minutos de duda murió

Como pasa siempre con Tanatos, nada sucedió.

No se paró la tierra, no cambiaron los cantos de los otros zorzales, porque a nada le importa, ni siquiera al zorzal que ya no estaba dentro de esa cápsula inerte…LA VIDA NO SE DETIENE CON LA MUERTE.

ESO!

Yo me estaba perdiendo el desayuno, el canto, el sol, la vida, tratando de cambiar un futuro que depende del presente que no estoy viviendo por anticiparlo.

Qué es lo que importa? Aquellas cosas que se vuelven hitos, acontecimientos, sucesos dignos de salir en las primeras planas de nuestra historia? O las pequeñas cosas que tejen redes de contención de sonrisas, belleza, pureza, amor, ternura, cobijo, certeza, seguridad…

La Aceptación y la Gratitud son los grandes engranajes que mueven nuestro Amor de un ciclo al otro, sin miedos, sin dolores, sin culpas, sin arrepentimiento…sin rencores.

Al fin, yo no soy más que una niña con un ramo de globos inflados de ideas, de elecciones, los llevará el viento, los pincharán las ramas, los explotará el sol…no debería sostenerlos porque DEBEN permanecer, debería sostenerlos sólo porque son bellos y sirven
AQUÍ, AHORA.

Hasta que dejen de servir o de ser bellos, (o ambos) y los deje partir, con las manos sueltas y la sonrisa pronta.

LA VIDA NO SE DETIENE!!!

Y es distinta para cada uno, construible a imagen y semejanza de nuestros ideales si nos comprometemos y nos amamos LO SUFICIENTE.

 

...La diferencia está en PARA QUÉ VIVIR y no en "de qué morir"…

Para recibir más información sobre este tema u otro de los temas del sitio podés usar el link a mi página de contacto o los datos de contacto que figuran a la derecha en el pie de página

Usted tiene el permiso de republicar este artículo o cualquiera de sus partes sin modificaciones, en tanto incluya un vínculo de retorno a esta página, gracias a una licencia de Creative Commons . Namasté.

Comments are closed.