Y qué es el Amor?
Ah noooo….
Esa definición viene con trampa.
PORQUE HAY TANTOS AMORES
COMO SERES QUE AMAN
Sin embargo hay algunas cosas valiosas para construir mirada al momento de declararnos:
EN-AMOR- (D)ADOS
Lo primero, un poquito de ontología y el final de un mito que he escuchado hasta el cansancio y que confunde.
Existe una falsa teoría de la etimología de la palabra AMOR :
Se la define como palabra compuesta proveniente del latín «a» significa «sin» y «mor» sería «mortem» que significa «Muerte», entonces, Amor querría si significar: «sin muerte” Eternidad.
El prefijo de negación “-a” no viene del latín, viene del griego, por lo que no tiene nada que ver con la negación de una palabra latina así que es una construcción errónea, tanto para el griego, como para el latín.
En términos correctos debería ser:
A Thanatos (sin Muerte)
o
In Mortem … (ídem)
y ese sí lo conocemos, es el que da origen, correctamente al término “inmortal”
Otra “Teoría” dice que amor es compuesto que significa “Sin Amo” es decir “Libre”
Ni me explayo por no ponerme cargosa (más) el mismo error que funda a la teoría anterior funda a esta así que lo demás se entiende solo.
La palabra “AMOR” viene del latín ….”amor”… y si… medio aburrido.
De ahí también las palabras amorío, amoroso, desamorado, enamorado, amigo (y su antónimo enemigo), amante, etc.
La raíz indoeuropea que le da fundamento es «amma»
(voz infantil para captar las atenciones de la madre,
una expresión de confianza de aquel que no duda recibirlo),
Que da el verbo latino “amare” ( es decir que en su origen sería «capacidad de dar atención y cuidado a un otro tan genuinos como los que da una madre) y también da origen a la palabra “AMISTAD”.
De la raíz de “amare” más el sufijo «-or» (“efecto o resultado”, como en calor, dolor, fervor, etc.), surge el sustantivo de resultado: AMOR.
Es por esto que no tiene conexión real con ‘mort’ muerte y mucho menos con ‘amo’
El AMOR,
(de pareja, por circunscribirnos al tema
que da inicio a esta reflexión, no por minimizarlo)
es un entrega abierta y pura desde
la abundancia de todo lo que Soy y me comparto
y no desde la carencia, todo lo que No Soy
y te pido que completes.
Es un cotidiano, una vocación, una militancia del segundo a segundo, la imperceptible disposición para la distancia justa. Es tiempo, entrega mutua, cuidado, plenitud, es una tregua en la inercia del individualismo colectivo, para dar o esperar sin pedir, sin sentir que nos deben.
Amar es una decisión, un salto a lo desconocido, a lo inasible, es el coraje de atreverse a la transformación, a ser distintos ahora que «somos en otro», y que otro se constituye en nosotros.
Un sentimiento -Obra que nos eleva
hasta la divinidad que nos habita.
El combustible del AMOR es la DIVINIDAD.
Pero no la divinidad del cultos,
sino el Dios en cada uno de los integrantes,
que se reencuentra consigo mismo
en la multiplicidad complementaria
de aspectos,
celebrándose, reconociéndose
y experimentándose.
Así, el simple hecho de estar plenamente presente ante alguien es un acto de amor, amor comprometido, amor que permanece, una llama que no se apaga, que está basada en la voluntad misma de amar, y produce profundidad emocional ya tiene una vocación de continuidad (que se debe sostenerse y alimentarse, claro) que lo hace capaz de navegar las contingencias e incertidumbres, cambiando, adaptándose, pero siempre vivo.
No se trata de un pasional tormentoso, una epitimia ciega y enajenada , o de un apocalipsis de las terminales nerviosas y las sensibilidades emocionales.
Muy por el contrario, se trata del sentimiento que nos abre los ojos hasta la clarividencia, nos despeja la mente de juicios y estructuras condicionantes, y nos recrea el paraíso, retornándonos a unos estados de primigenia “desnudez”, puros, plenos, naturales.
Es, en términos griegos, la reunión balanceada (según el balance particular de aquellos que componen el conjunto amoroso) entre “Eros” el amor sensual, relacionado con los apegos carnales (aunque no se refiere siempre a lo sexual, sino incluye la idea de anhelar unirse con el ser amado y el deseo de poseerlo) y el “Agape” un amor desinteresado, de entrega que tiene la capacidad de dar o mantenerse dando sin esperar nada a cambio.
En “El jardín de los senderos que se bifurcan” De J.L. Borges hace referencia a la palabra que debe preservarse para que se preserve su sentido y viceversa.
Hemos vapuleado, bastardeado, deformado la palabra AMOR hasta hacerle perder todo el sentido.
Hasta convertirlo en un destino anual de rojo y San Valentines, en la estación de paso antes del arrivo a la ternidad del divorcio, en la consecuencia ineludible de la lista correcta de adquisiciones y posesiones, en la interpretación patriarcal que tiñe los maltratos con colores pasteles, en la declaración de guerra de un femenino que lo quiere libre, aunque ni sepa para qué lo quiere, en la edulcorada fábula sin continuidad de los finales felices que oculta los comienzos reales.
Entonces, quizás, para reencontrarnos con el gran misterio, con la experiencia trascendente del AMOR, necesitemos el recurso borgeano de retirar la palabra de la adivinanza, para darle entidad, para motivar la búsqueda.
Para devolverle logos.
No hay palabra que no agote su significado en el abuso.
Quizá para que la palabra conserve el valor total de su potencia, sea necesario reservarla para casos específicos, siendo precisos, claros y honestos en la valoración de los fenómenos que nos atraviesan.
El enamoramiento, no es EL AMOR,
el erotismo no es EL AMOR,
la sentimentalidad no es EL AMOR
TAL VEZ,
COMO TODO ES amor
NADA ES “EL” AMOR. …
Y así, la palabra recupere la fuerza incontrastable de los reencuentros inesperados…
“-En una adivinanza
cuyo tema es el ajedrez,
¿cuál es
la única palabra
prohibida?
-Reflexioné un momento y repuse:
-La palabra
«AJEDREZ-“
"OJALÁ QUE TE ENAMORES"
Pero sí!!!
ENAMORATE!!!
De vos, De la vida,
Del otro, De tu biología,
De tu divinidad, De tu carnalidad,
De tu espiritualidad, De tu logos,
De tu silencio, De tu Presente…
Qué bueno que quien creara la maldición estuviera tan encerrado en sus miedos, que no fuera capaz de darse cuenta el tipo de bendición que promulgaba.
Además, son las grandes experiencias lo que marcan la diferencia entre respirar y estar vivo.
Si de todos modos nos vamos a morir, que sea de vida.
- NO TE PIERDAS LA OPORTUNIDAD DE EXPERIMENTAR EL AMOR…
- NO TE PIERDAS LA OPORTUNIDAD DE EXPERIMENTAR…
- NO TE PIERDAS LA OPORTUNIDAD…
NO TE PIERDAS
Nota:
Cuando hablo de no esperar a cambio no hablo de la posición obsesiva en el que dar se vuelve un modo de manipulación, más auto erótica que afectiva, hablo de no tener al Amor como bien de cambio, sino entregado en una danza de reciprocidades nutricias y enriquecedoras.
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